CONTRIBUCIONES Y DESAFÍOS DE ACCIÓN NACIONAL: -80 AÑOS DE HISTORIA, UNA MIRADA AL PASADO-
Por Comunicación Social publicado 2019-10-29
POR DANTE ALAN CARREÓN SANDOVAL
“Se muy bien que el momento es de acción y no de discusión”
-Manuel Gómez Morín-
A ochenta años de la fundación del Partido Acción Nacional nos encontramos en un momento en el que no solo es posible, sino necesario tomar un respiro, sabiendo que tenemos mucho que reflexionar. Ha habido aciertos y desaciertos, pero es necesario destacar: “Acción Nacional” es y será una organización política permanente.
La constitución del Partido Acción Nacional en la Asamblea que tuvo lugar en el Frontón México entre el 14 y el 17 de septiembre de 1939, encarnó la visión de una fuerza política sin precedentes. El PAN presenta características que lo hacen único y permanente: es el primer partido surgido de la organización de la sociedad con sentido democrático, con ideas, doctrina y principios.
Desde ese entonces, los fundadores recorrieron el país y puntualizaron que “Acción Nacional se trata de un partido que viene a llamar a todos los ciudadanos de México a que cumplan con sus obligaciones cívicas y políticas, por lo que es necesario hacer un esfuerzo para mantenerse unidos y salvar al país” (Chávez, 1940).
Manuel Gómez Morín consideraba que, el primer paso que se tenía que dar era generar una conciencia en la ciudadanía, para que la sociedad mexicana se percatara de los problemas que enfrentaba el país y con ello despertara el deseo de involucrarse en los asuntos públicos de la nación para construir soluciones.
Hoy en día, Acción Nacional es referente de organización articulada con agentes activos de la sociedad. No hay duda de que el PAN es la única opción de cara a un gobierno que ha dejado mucho que desear a los mexicanos.
Así como en un inicio el PAN era un fuerte contrapeso frente a los gobiernos autoritarios, represores, corruptos, antidemocráticos y de desgobierno, hoy en día el partido se fortalece en este sentido ante la terquedad de una transformación que en ningún modo está siendo de beneficio para los mexicanos, en un contexto en el que le hace falta entender que la unidad es lo que la nación necesita.
Al postular la primacía de la nación sobre todas las cosas, el partido pretende que se afirmen los valores que han construido a nuestro país, nuestras tradiciones, y nuestra cultura; buscando inspirar la ordenación política, económica y jurídica del país en el reconocimiento y en el respeto de la dignidad de la persona humana.
Es precisamente este el eje central de la doctrina humanista que postula Acción Nacional, de ahí parten los pilares de doctrina que sustentan el actuar del partido y su militancia: la búsqueda del bien común, la solidaridad y la subsidiariedad. Un partido humanista pertenece a un movimiento que defiende una doctrina a diferencia de otros partidos políticos, que actúan siguiendo a un caudillo.
Acción Nacional basa su acción política y sus posiciones en valores, principios e ideas que van más allá de todo líder que asume la defensa de un solo tema, que cambia sus posiciones en la medida de lo que dicen las encuestas o lo que resulta popular en determinado momento.
Hoy sigue vigente el reto de conquistar un proyecto cultural e ideológico necesario para construir una mayoría democrática que defienda la doctrina humanista, los derechos humanos y el que en nuestro país se garantice el Estado de Derecho.
En ese sentido, nuestro compromiso debe ser no solo regresar al gobierno federal, sino lograr acompañar este triunfo con una victoria contundente, axiológica y sustentada en los principios doctrinarios del partido, demostrando a su vez que es necesario consolidar una economía de mercado con responsabilidad e inclusión social, una cultura democrática, transparente, incluyente, plural y de fomento a la participación de la sociedad en los asuntos públicos del país.
Es momento de ser solidarios, ayudarnos los unos a los otros en comunidad para contribuir a una sociedad más justa y equitativa, no a través del camino falso populista que solo genera una base clientelar atentando contra la dignidad de las personas.
Ese es el gran reto que tenemos las y los panistas, sabemos que somos el instrumento de un propósito que va más allá del beneficio personal y debe transformarse en el bien colectivo. Es tiempo de volver a sembrar los ideales para cosechar dichos frutos en todo el territorio nacional.
Sin lugar a duda, se avecina una época difícil, para hacer frente a estas batallas necesitamos estar a la altura de las circunstancias, trabajar hombro a hombro, en equipo y sobre todo en unidad, dejando a un lado los intereses mezquinos personales.
Debemos trabajar sin descanso para responder con sensatez, humildad, certeza, transparencia y eficacia a las tormentas transformistas que se pretenden hacer sobre México. Para ello Acción Nacional requiere fortaleza, unidad y certidumbre, pero esto solo se logra a través de una sinergia real entre la estrategia electoral y las convicciones.
La ciudadanía exige una representación que le escuche, Acción Nacional por tanto se ha comprometido históricamente con ser la voz de las y los ciudadanos libres, emprendedores, de las familias que trabajan, de quienes creen en el valor de la dignidad de la persona y defienden los derechos humanos de todas y todos.
Es por ello que debemos recordar nuestro origen, ya lo decía Castillo Peraza “Sin la memoria no podríamos pensar ni hablar. Es el recuerdo de los conceptos el que permite el juicio, el avance al conocimiento, y a partir de éste, cualquier obra transformadora de la realidad”.
Cabe recordar que el PAN está sellado por el régimen antidemocrático que requiere combatir, se configura desde su origen como un partido demócrata, cercano a una posición de centro-derecha, único en América Latina y producto de las líneas de conflicto que cruzan a la sociedad posrevolucionaria mexicana de finales de los años treinta (Lujambio, 2009).
Tenemos un llamado para rescatar la ilusión de los mexicanos que se han refugiado en la diatriba, y que comienzan ahora a despertar en su descontento sobre la conducción prometida, y también a aquellos que ven en el populismo una falsa salida sobre el manejo del país.
Por eso hoy tenemos el compromiso de despertar a la ciudadanía, incentivarla y motivarla a la participación política, contagiando un día sí y otro también el anhelo de la construcción de un país con visión, estructura, unidad y futuro que deseamos para todas y todos.
Referencias
Trabajos citados Chávez, A. C. (1940). Archivo Histórico del PAN. (págs. 1 – 7). México: Fundación Rafael Preciado Hernández.
Lujambio, A. (2009). La democracia indispensable. México: DGE-Equilibrista.
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