LOS RETOS DEL PAN EN EL SIGLO XXI


Por Comunicación Social publicado 2019-10-29



POR: JOSÉ LUIS PÉREZ CASTILLO
Sin duda alguna la historia de Acción Nacional se resume en una lucha constante de esfuerzos por lograr democratizar la vida pública de este país, constituir una patria ordenada y generosa y una vida mejor y más digna para todos.

Durante los 300 años de México como Colonia del Imperio Español o 200 años como nación independiente, este país ha tenido diversos factores comunes a lo largo de su historia, desigualdad, inequidad, pobreza, injusticia e inseguridad. En algunas épocas estas se han acrecentado, incluso fueron detonantes para los grandes movimientos o acciones ciudadanas que repercutieron en los grandes cambios institucionales del estado mexicano.

Manuel Gómez Morín en su ensayo de 1915, un ensayo dedicado a su generación, reflexionaba acerca de la realidad del momento y de la necesidad de un cambio profundo en el país, de ahí el llamado a la revolución espiritual y transformación de las grandes instituciones de la nación para contribuir al bien común. Durante la asamblea constitutiva de Acción Nacional en una de sus frases inmortales conminaba a los panistas a que “no olvidemos, sobre todo, que nuestro deber es permanente, no lucha de un día sino brega de eternidad y herencia para nuestros hijos.”

A 80 años de este suceso queridos lectores, los invito a hacer un ejercicio de imaginación para que se sitúen en cada uno de estos momentos históricos, para que puedan visualizar un país al que le hacía falta y le hace falta seguir avanzando en temas de gobernanza, derechos humanos, igualdad, de fortalecimiento institucional. La visión de los grandes ideólogos de Acción Nacional como Castillo Peraza reflejan con precisión el reto de un buen gobierno, ese que no le quita el tiempo a los ciudadanos.

El PAN del siglo XXI tiene un sinfín de retos, no solo debe ser el mejor aliado de la sociedad civil, sino debe ser la institución que siga contribuyendo a la transformación de la vida política y social de este país.  La alta polarización ideológica y el movimiento de las corrientes políticas en el mundo crean un vasto espectro de opinión pública que llega caer en el divisionismo nacional. Es necesario buscar la conciliación al interior del partido y entre los ciudadanos y trabajar en la actualización de los principios de doctrina que hoy en día necesitan mostrar empatía con los problemas que agobian a las familias mexicanas.

EL PAN HA SIDO Y SIEMPRE SERÁ ENEMIGO DEL TOTALITARISMO, AUTORITARISMO,  DESIGUALDAD, DE LA FALTA DE OPORTUNIDADES Y LIBERTADES, DE LA APATÍA POLÍTICA, PROMOVIENDO DESDE SU FUNDACIÓN POR EL CONTRARIO LA PARTICIPACIÓN CIUDADANA, SIENDO CONGRUENTE CON ELLO EN UNA FORMA DE HACER POLÍTICA QUE FUE BRILLANTEMENTE SINTETIZADA POR MAQUÍO CUANDO DIJO: “TANTA SOCIEDAD COMO SEA POSIBLE Y TANTO GOBIERNO COMO SEA NECESARIO”.
La rendición de cuentas es una práctica que por muchos años persiguió Acción Nacional, hoy, nos encontramos nuevamente luchando contra el fantasma del pasado, ese viejo conocido que tembló y tiembla al oír nuestro pregón, que se ha vuelto a instaurar en Palacio Nacional con un sistema de gobierno que se las ingenia por cualquier medio para no tener que hacerlo, con medios antidemocráticos que buscan la perpetuidad de su sistema neo populista de izquierda autoritario y totalitario.
Alguna vez dijo Carlos Castillo Peraza también que “la democracia no es el peligro. La democracia es la oportunidad”. He ahí que debemos considerar los panistas el reto más grande, la lucha por que los valores de libertad, verdad y justicia permanezcan en nuestra sociedad, que tengamos una sociedad donde las mujeres y los niños puedan desarrollarse sin miedo a que les pase algo por el simple hecho de encontrarse en la calle ¡qué no exista más violencia para ellos!
El reto también de que los grupos vulnerables sean plenamente reconocidos (pueblos autóctonos, personas con discapacidad y la comunidad LGBTIIIQ), que no sigan siendo violentados en sus derechos, que podamos vivir en un país democrático con una ciudadanía participativa e involucrada en la toma de decisiones de gobierno que afectan su día a día y una economía fuerte y estable.

Por último, amigos, los invito a reflexionar y entonar nuestro glorioso Himno el cual es una proclama de nuestro ideal, la cual se divide en cinco partes fundamentales: una declaración, una amenaza, una propuesta de valores y acciones, un minuto de silencio para honrar y una profecía.  Esta alocución refleja la historia de lucha y sacrificio de cientos de militantes y simpatizantes de Acción Nacional, gracias a los cuales podemos gozar de las garantías de libertad que hoy tenemos los mexicanos, y asumir la responsabilidad tan grande que elegimos al formar parte del PAN.

AMIGO Y AMIGA, SIÉNTETE ORGULLOSO Y ORGULLOSA REALMENTE, DE FORMAR PARTE DEL MOVIMIENTO QUE MUEVE LAS ALMAS, AL QUE NO LE FALTAN LOS MOTIVOS ESPIRITUALES, AQUEL QUE TE RECUERDA QUE AQUÍ NADIE VIENE A TRIUNFAR NI A OBTENER; QUÉ SÓLO UN OBJETIVO HA DE GUIARNOS: EL DE ACERTAR EN LA DEFINICIÓN DE LO QUE SERÁ MEJOR PARA MÉXICO.