EL PAN Y SU VOCACIÓN CIUDADANA


Por Comunicación Social publicado 2020-06-15



POR: XAVIER BOELSTERLY URRUTIA
Acción Nacional nace en Septiembre de 1939, como una respuesta de un grupo de ciudadanos mexicanos preocupados por los acontecimientos políticos del país, e interesados en que estos cambiaran.  En otras palabras, en abrir las puertas de la participación ciudadana en la vida política de México.
 
Desde la consolidación política del movimiento revolucionario, coronada con la creación del partido oficial [1]  -en el cual los generales se repartieron el jugoso pastel de la Nación-, se fue consumando un modelo político donde imperaba el control por parte de la camarilla en el poder, y así evitar la escición del grupo  triunfador de la gesta armada de 1910-1923.
 
En el sexenio del Presidente Lázaro Cárdenas (1936-1940), se consolidó el poder y control político bajo su batuta, y solo se permitía la participación política dentro de la bandera del PRM y sus filiales corporativas de obreros, campesinos, clases medias y empresarios, todo bajo un mismo manto.
 
La visión de Manuel Gómez Morin cambió la vida política de México.  Él, junto a un grupo de mexicanos valientes, mujeres y hombres -en su mayoría más jóvenes adultos que mayores-, se dieron a la tarea de fundar la primera organización política del país, emanada directamente de los ciudadanos.
 
Ellos tenían muy clara cuál era la función del Partido que creaban:
  • Respeto irrestricto a la persona y a su dignidad.
  • La realización del Bien Común, como fundamento del Estado.
  • Libertad política y de expresión ciudadana.
  • Exigencia de participación en la vida pública del país.
  • Democratizar a la Nación.
Tarea ardua, empresa mayor.  Todas las condiciones en contra.  Frente a la adversidad, se agruparon personas valientes, honorables, dispuestas a luchar por un bien social, superior, por el Bien Común de México.
 
¿Y de dónde salieron?  De la sociedad civil.  De los ciudadanos.  Este es el origen del PAN, su esencia social, humana.  Si bien, por las condiciones de control político escaseaban las agrupaciones independientes, hubo grupos que alimentaron las filas del Partido: universitarios, profesionistas, mujeres libres, comerciantes, incluso campesinos y obreros que desafiaron al poder político y la Unión Nacional de Estudiantes Católicos, UNEC, entre otros.  Y desde ahí, desde los grupos intermedios de la sociedad, han surgido líderes y activistas que han seguido nutriendo las filas del Partido.  Ejemplos, vaya, nos sobran.
 
Sin embargo, he de reconocerlo, es una tarea que se nos olvida fácilmente realizar desde el Partido.   Ahora bien.  Si queremos ganar las elecciones de 2020 –ya en puerta-, de 2021 y 2024, debemos de voltear la cara hacia las organizaciones intermedias, ciudadanas, de la sociedad.  Si ése es nuestro origen, no hay fundamento alguno para olvidarnos de ellas.
 
Ahí podremos encontrar nuevos miembros activos, posibles candidatos a puestos de elección popular, futuros dirigentes, y muy particularmente, ciudadanos dispuestos a dar la cara por México, a conocer y compartir los Principios de Doctrina del Partido, a vivirlos y a difundirlos, a trasmitir su pasión por el país y a lograr una Patria Ordenada y Generosa para todos los mexicanos.
 
Ellos serán nuestros mejores propagandistas, los promotores del voto, quiénes inviten al resto de los ciudadanos –sobre todo a los jóvenes-, a salir a votar por el PAN, cruzando nuestro emblema.  Ellos serán quienes nos lleven, como partido político, a “intervenir orgánicamente en todos los aspectos de la vida pública de México, tener acceso al ejercicio democrático del poder”, como dice el Artículo 1 de nuestros Estatutos Generales.
 
Pregunto ¿Qué queremos?
  • ¿Volver a la Presidencia de la República?
  • ¿Ser mayoría en el Congreso de la Unión?
  • ¿Apoyar al maltrecho Federalismo?
  • ¿Tener mayoría en los Congresos estatales?
  • ¿Tener más gubernaturas en los estados?
  • ¿Hacer realidad el Municipio Libre?
  • ¿Refrendar el triunfo de Luis Torres Serranía, primer Alcalde panista en el pais en 1947?
  • ¿Sacar al PRIMOR del gobierno?
 
Si las respuestas son afirmativas manos a la obra, ya sabemos el camino.
[1] Partido Nacional Revolucionario, 1928 y Partido de la Revolución Mexicana, 1938, abuelo y padre, respectivamente, del actual PRI, 1946.