EL PAYASO DE PALACIO
Por Comunicación Social publicado 2020-06-15
POR: LINDA SOFÍA DIMITROV
@dimitrov_sofia
Me parece increíble que hoy en día para ser un payaso famoso se necesite licenciatura, pero para ser presidente basta con tener la habilidad de poder engañar a la gente. Los payasos han existido a lo largo de la historia de la humanidad, ¿Cómo poder imaginar una vida sin risa? En el siglo II A.C. la profesión de payaso ya era habitual en china. Tiempo después también se presentaron por toda Roma y Grecia. Queda claro que el mundo no puede vivir sin divertirse.
En el siglo XVI se hacen populares en las monarquías de Europa y en el XVIII se vuelven notorios gracias al origen de los circos. En la actualidad hay distintas variedades de payasos. Hay escuelas que presentan su oferta educativa para ser profesionales de la risa.
Un personaje estereotípico, representado comúnmente con vestiduras extravagantes, maquillaje singular y pelucas excesivas. Se llegaron a considerar como el alma del circo y poco a poco se fueron transformando hasta ser parte de la cotidianidad de las ciudades. Hoy vemos payasos en los caminos o bailando en los semáforos. Los vemos en su versión muda en las calles parisinas o con traseros protuberantes en los cruceros de México. Al final dan un toque de alegría, surrealismo y contraste, a los paisajes grises y contaminados de las grandes urbes.
Desde el Cariblanco hasta el Augusto, los payasos se han clasificado en divertidas divisiones donde cada uno tiene algo que decir y de modo muy particular. Gosta Ekman personifico a uno de los más elegantes y famosos portadores de la máscara de Pierrot (maquillaje blanco con la ceja dibujada en la frente y los labios rojos). Con la nariz roja, colores brillantes y zapatos enormes se encuentra el payaso tipo Augusto. Impertinente y original creador de todo tipo de travesuras. Y qué decir del payaso tipo Tony, el fiel patiño del payaso principal. El que se cae rodando por el escenario o enreda sus pies en las alfombras, ese es el fiel escudero del bufón estelar.
Falto de sentido común, un payaso nos muestra una realidad alterna que solo él entiende. Toma la vida de una forma simple y burlona. Se humilla, con tal de hacer reír a su público, pero al mismo tiempo, ventajosamente, se aprovecha del espectador haciendo bromas pesadas. Cruza la línea, con el consentimiento previo y sabe que puede incrementar la tensión al límite, al final todo regresara a la normalidad una vez terminado el acto.
Yo quisiera saber ¿Cuándo fue que los mexicanos compramos boleto del circo que hoy estamos presenciando? Como payasos, hoy vemos a nuestros políticos mexicanos respondiendo a los periodistas como si estuvieran contando chistes de mal gusto, seguidores radicales realizando malabares dignos de un espectáculo de tres pistas y al payaso principal “Mentiritas” haciendo ruidos ridículos o poniendo apodos insulsos a su público matutino, para generar confusión en la población.
¿Fueron elegidos para dirigir o para divertir? Porque todos los días parece que buscan un pretexto nuevo para distraer a los medios. Mentiritas, ha buscado cambiar los términos para poder medir el crecimiento del país a su antojo. A modo de burla, ha querido generar su propia variable subjetiva para calcular el sentir del pueblo mexicano. Pero como a todo buen comediante, el acto no le salió como esperaba, los indicadores de crecimiento y bienestar muestran escenarios adversos. Para empezar, de los 2 millones de empleos que prometieron a inicio de la pandemia, no han generado uno solo. Por el contrario, perdieron todos los logrados en 2019, que no fueron muchos a decir verdad. Por si fuera poco, México fue catalogado como el país con el ingreso anual más bajo de toda la OECD[1]. Datos que borran la sonrisa de la cara.
Con vestuario viejo y desgastado aparece el payaso vagabundo. Es el solitario, marginado y triste. De moda se puso, a raíz de la depresión de los años 30. Ese será el aspecto que tendrá la población mexicana al terminar esta crisis, no me refiero a la de la pandemia, hablo del grave trance que está generando la actual administración. Gracias a la errónea toma de decisiones, México se encuentra sumergido en tres crisis profundas. El problema de salud, el económico y el de seguridad, dificultades que podrían quitarle la gracia a cualquier chiste de Pepito.
A modo de rutina de “stand up” les voy a contar un poco de estas crisis, a ver si se ríen. Empecemos con el sector salud. Mentiritas, con el fin de revisar y rendir cuentas, detuvo la compra de insumos médicos y genero un programa inoperante para brindar servicios de salud gratuitos, el INSABI. Lo que no se imaginó el payaso de palacio, es que este instituto generaría disputas con los gobernadores de otros estados y además originaria un costo de aprendizaje. Como dirían en mi pueblo “Soltó la liana sin estar agarrado de otra”. Si a esto le sumamos los problemas que acarrea la pandemia, aunado al mal manejo de esta por parte de su patiño de moda, el subsecretario de salud. Nos da como resultado, el pilar de cifras maquilladas, represión a críticos y “quema publica” a medios impresos, como buenos payasos que son.
En materia económica, México estará inmerso en una de las peores crisis económicas de su historia. Después de haber tenido un crecimiento minúsculo en 2019, importantes instituciones financieras pronostican una caída entre el -7% (Moody´s) hasta el 12% (BBVA). Contrario a la promesa de Mentiritas, Canacintra y Concanaco estiman pérdidas de 2 millones de empleos. El precio del dólar, mismo que el secretario de hacienda presumía de fortachón al principio de año, hoy esta devaluado hasta un máximo del 30%. Por otro lado, la vida de las pequeñas y medianas empresas que han recibido este golpe económico se han estrellado con la pared de negativas del gobierno federal para brindarles auxilio. “Si las empresas tienen que quebrar, que quiebren”[2] fue el último mensaje de aliento enviado por el payaso en jefe.
Como acto final, tenemos la crisis de seguridad. La violencia de genero se mantiene, de enero a marzo fueron asesinadas 964 mujeres en el país, el periodo más violento de lo que se lleva conteo. Pero irónicamente, el encierro en lugar de aplanar la curva de la violencia la agravó, aumentando la violencia intrafamiliar en un 30%. El número de homicidios dolosos también aumentó, registrándose tan solo en el mes de marzo 3078, todo esto a pesar de la cuarentena. Curiosamente, la delincuencia organizada busca componer el daño y en esta época difícil se ha dado a la tarea de repartir despensas, ¿no les parece irónico y simpático?
Al final, ya sabemos el pilar de excusas que se viene por parte de los payasos del gobierno. Desde “Así nos dejaron el país” hasta “¿Por qué no te quejabas cuando otros robaban igual?” será el repertorio de dichos, salidos de un libro de chistes viejos. La verdad estas crisis no surgieron con la Pandemia, esta solo exhibió las debilidades estructurales y amenaza con atenuarlas. Desempleo y violencia se suman a la enorme desigualdad del país, que como siempre afecta “primero a los pobres”.
Pero en Palacio Nacional no pasa nada, Mentiritas se adelanta y pide a la población terminar con los lujos, ¿se estará burlando? Al final la rutina de los presidentes parece la misma, prometen hasta convencer y una vez que llegan al poder quebrantan sin remordimiento. Como medida desesperada, el payaso de la transformación, opta por sacar a los militares a la calle. Verdad que no es lo mismo estar en el público que parado al frente con la cara pintada.
Impacientes esperamos el fin del acto y esperemos no tenga un chiste bajo la manga que nosotros ya nos cansamos de sus bromas pesadas.
[1] 2019, P. d. (02 de mayo de 2019). OECD Better Policies for Better Lives. Obtenido de https://www.oecd.org/economy/2019-economic-survey-of-mexico-may-2019-sp.htm
[2] Si las empresas tienen que quebrar, q. q. (07 de Mayo de 2020). Obtenido de RID Noticias: https://ridnoticias.com/si-las-empresas-tienen-que-quebrar-que-quiebren-advierte-amlo/
Ediciones Anteriores
Últimos artículos