ESTANCIAS INFANTILES: LA VISIÓN DE UNA RESPONSABLE
Por Comunicación Social publicado 2019-05-14
POR SILVIA LETICIA JUÁREZ LEIJA.
Las Estancias infantiles se encuentran hoy en incertidumbre sobre su futuro. Conscientes estamos de que se cierra un ciclo para el Programa de Estancias Infantiles, y es que a partir de Enero pasado, aun se nos consideraba beneficiarias como a cualquier otra mamá que lleva a su niño o niña a la guardería, pero el día de hoy, a las Responsables de Estancias se nos considera empresarias con fines de lucro, partidistas y en busca de ingresos corruptos.
Por ello es importante co nocer las condiciones en que laboraban las Estancias Infantiles, un poco de su historia para valorar el efecto positivo que éstas han tenido en la sociedad actual.
En San Luis Potosí, las Estancias Infantiles surgieron en el 2007 como una oportunidad para mujeres que no podían conseguir trabajo y tenían el interés y gusto por el cuidado infantil. Siendo “Pasitos” la primera estancia en aperturar en el Estado, a cargo de la Responsable María Del Pilar Rojas Padilla, quien obtuvo su registro (ID) ante la SEDESOL el 26 de Febrero del 2007. Posteriormente, la Estancia “Los Pinitos” siendo María Alejandra Ibarra Álvarez la Responsable que abre sus puertas el 09 de Marzo del mismo año.
De esta manera se abrió el camino a un nuevo programa que superó su objetivo inicial que se describía de la siguiente manera:
“El fin que persigue es contribuir a mejorar las condiciones de acceso y permanencia en el trabajo de las madres trabajadoras y padres solos con hijos entre 1 y 3 años y 11 meses de edad, cuyos ingresos por hogar sean inferiores a 6 salarios mínimos (MTPS). El propósito es que este grupo de población cuente con tiempo disponible para poder acceder a un trabajo remunerado y permanecer en él, facilitado por su utilización de los servicios de cuidado infantil que ofrece el Programa”. (Instituto Nacional de Salud Pública, 2007).
El programa no sólo dio las facilidades para madres trabajadoras y estudiantes de ingresar al ámbito laboral, sino que a lo largo del tiempo, favoreció la economía local ante la generación de empleos, aportó avances en el cuidado y desarrollo de los menores atendidos, así como en las estrategias de vigilancia de salud infantil y desarrollo integral, favoreciendo esquemas de inclusión y equidad.
Transcurrieron 12 años de ardua labor, años en los que se generaron nuevas Estancias Infantiles a lo largo de todo el Estado, contándose 211 espacios seguros que atendían a mas de 6,600 niños empadronados al finalizar el 2018.
Es cierto que las primeras Estancias eran casas y terrenos semi adaptados, con encargadas con un nivel de estudios básico; sin embargo año tras año, tanto responsables como asistentes hemos ido profesionalizando la atención a las niñas y niños. Cumplimos a cabalidad con las capacitaciones, certificaciones y Reglas de Operación que exigían lineamientos -cada vez más estrictos- para garantizar que tanto las personas operativas del programa como los inmuebles destinados para tal fin, fueran los adecuados, apegados en todo momento a la regulación. Siempre en beneficio de la primera infancia.
La tragedia ocurrida en ABC (guardería del esquema IMSS), fue el parteaguas de todas las Instituciones dedicadas a la atención de niños. A partir de ese momento en las Estancias Infantiles se puso especial hincapié en los dictámenes competentes para salvaguardar la vida de cada uno de sus beneficiarios. Las regulaciones de seguridad fueron sumamente estrictas. Tanto Instituciones municipales como estatales se dieron a la tarea de que el cumplimiento fuera impecable.
Ninguna Estancia escapó a las supervisiones y recomendaciones tanto de Protección Civil Municipal y Estatal, del Honorable Cuerpo de Bomberos y de la misma Secretaría. El compromiso por la capacitación constante, la conformación de un programa interno de protección civil y el análisis de riesgos tanto interno como externo de nuestros inmuebles, llevó a las Responsables a estar siempre observando que los espacios infantiles fueran seguros, incluso fuera de nuestras estancias, en fiestas infantiles, en el cine, en el restaurant.
Sin embargo, no bastaba que el niño pasara una “Estancia segura” sino que era necesario desarrollar actividades diarias y momentos del día donde:
- Se aplicaran principios de inclusión, derechos humanos e igualdad de oportunidades.
- Se orientaran y planearan acciones en beneficio del desarrollo integral de las niñas y niños.
- Se detectaran oportunamente situaciones de discapacidad o alteraciones en el desarrollo infantil a partir de evaluaciones como la Cédula de Evaluación para el Desarrollo Infantil (CEDI).
- Se sugirieran ajustes o adecuaciones para favorecer la autonomía e independencia de las niñas y niños.
- Brindaran alternativas de aprendizaje durante los momentos del día y por ámbitos de experiencia.
- Ofreciera estrategias lúdico-educativas para niñas y niños, incluso en niños y niñas en el rango de primero de preescolar.
- Ofrecieran redes de vinculación y apoyo con las familias y la comunidad en su conjunto.
Por todo ello, no sólo era necesaria la preparación de la Responsable, sino que también era labor nuestra fomentar el crecimiento personal y profesional en cada Asistente Educativo que pasara por nuestra Estancia Infantil. De esta manera se ofrecieron alineaciones y certificaciones con las que se profesionalizó el servicio como las siguientes:
- Capacitación Básica en el Modelo de Atención Integral
- Modelo de Atención y Cui dado Inclusivo para Niños y Niñas
- Implementación de la Estrategia para el Acompañamiento del Desarrollo Infantil y Vigilancia Nutricional.
- Talleres “Crecer Juntos”
- Capacitación “Crecer con Ellos”
- Alineación al Estándar de Competencia EC0435 “Prestación de Servicios para la Atención, Cuidado y Desarrollo Integral de las Niñas y los Niños en Centros de Atención Infantil”
- Alineación al Estándar de Competencia EC0334 “Preparación de Alimentos para la Población sujeta de asistencia social”
- Alineación al Estándar de Competencia EC 0335 “Educación Inicial”
. De esta manera, fue cre ciendo un proyecto que para el 2012 recibió reconocimiento internacional por la ONU, destacando a México como un “País que genera prácticas de política social con reconocimiento internacional” (Heriberto Félix Guerra, 2012).
Sin embargo, el valor y desarrollo de este programa no fue valorado por las nuevas políticas sociales. En estos momentos el Programa de Estancias Infantiles como tal y como lo conocíamos ha dejado de operar. Pues no se publicaron Reglas de Operación por parte de la Secretaría de Bienestar (antes Sedesol) que dieran la oportunidad de reincorporar a las estancias para su cuidado, supervisión y vigilancia, por lo que se elimina así la posibilidad de un convenio que pudiera otorgar al Estado la capacidad de regular la operación de las Estancias Infantiles a través de lineamientos, orientaciones y supervisiones que garantizaran el bienestar y desarrollo integral de los niños bajo su cuidado.
Sin embargo, estamos conscientes que no podemos cerrar nuestras puertas de la noche a la mañana creando aún más desempleos, arriesgando la economía familiar de quienes han confiado en nosotros para el cuidado de sus niños, pero sobre todo: tenemos claro que cerrando estas Instituciones se deja en riesgo a los principal beneficiarios de nuestros servicios: las niñas y niños. No nos resignamos a cerrar los espacios donde las y los niños puedan ser niños en un ambiente favorecedor, donde sus derechos a la diversión, a la alimentación, al aprendizaje y a la inclusión son parte de la labor diaria de educadoras, asistentes y Directoras de estancias.
Gracias al Programa de Estancias Infantiles (PEI) aprendimos a trabajar a marchas forzadas, a cumplir con estándares de seguridad y calidad muy altos, pero lo más importante, aprendimos a darle valor a lo que verdaderamente vale: la niñez potosina. Creemos en el interés superior del niño y actuamos en consecuencia; sin embargo, sin recursos es difícil continuar los procesos ya aprendidos.
Es muy triste ver, como años de esfuerzo, tiempo invertido, mortificaciones, ilusiones de algunas de nuestras compañeras quedarán en el recuerdo. Será un episodio más de su vida profesional, laboral y personal: cargado de emociones y lindos abrazos de tantos niños que vieron pasar en su Estancia Infantil. Ver como se ofertan personas para el cuidado infantil en redes sociales, personas sin preparación ni espacios adecuados reflejando un retroceso en lo que se había logrado en el ámbito de las políticas sociales entorno a la infancia y a los centros de Atención Infantil. Pareciera que el bienestar de la niñez mexicana depende de las ocurrencias matutinas, más que de la planeación estratégica, analítica y eficiente de un país en desarrollo.
En la mayoría de nosotros, encontrarán la sensación de estar en la línea delgada de la incertidumbre entre el cierre o la particularización. A veces con toda la fe que nuestra experiencia nos ha brindado, en otras tantas con el panorama desolador sobre la posible baja en el alumnado.
Pese a todo ¡aquí estamos! Buscando hasta el último recurso. Aprendiendo a defender nuestro trabajo desde las cuestiones legales, también adquiriendo la capacidad de trabajar en equipo creando una red de apoyo para fortalecer y crecer lo que hemos logrado.
Luego entonces, nos tocará a nosotros, Responsables y Asistentes demostrar lo va lioso de nuestro servicio. Pero también es el momento de pasar la estafeta: hacemos un llamado a padres de familia y a la sociedad en general a valorar los beneficios tan nobles que otorgaba el programa, que no sólo influía en el sano desarrollo integral de las niñas y niños potosinos, sino que aportaba a la economía familiar permitiendo que madres solteras, ambos padres o padres solos pudieran trabajar con la tranquilidad de tener a sus hijos en espacios seguros y supervisados, que aportaba a los empleos indirectos y proveedores de estancias infantiles, desde la marchantita de la verdura hasta la señora que vende las batas de las educadoras, que beneficiaba a la localidad desde el ámbito social con la alegría de los festivales y la algarabía de cada conmemoración cívica.
En este camino nos hemos percatado que hay personas que apoyan y luchan por las Estancias Infantiles, bien dicen que “el gobierno tiene una deuda moral con las estancias” (Clara Torres, 2019). Agradecidas estamos con cuanta persona ha creído en las Estancias Infantiles a lo largo de estos doce años, desde las Delegaciones, Supervisiones, tanto de DIF Nacional como de Sedesol, Responsables, Asistentes Educativas, representantes Estatales y Federales en la Cámara de Senadores y Diputados. Pero sobre todo, agradecemos a los padres de familia que aún confían en nuestro tra bajo e integridad pese a la mala información que circula sobre nuestra labor y que al tener un apoyo económico sabrán valorar entre las diferentes opciones cuál es la mejor para sus hijos.
Padres de familia, maestras: no dejemos morir a las Estancias Infantiles que si bien maneja procesos perfectibles, ha mejorado la calidad de vida de la sociedad potosina. Lo verdaderamente importante es que velemos por los derechos de los niños que ya gozaban de espacios seguros, de actividades pedagógicas, lúdico y recreativas para su desarrollo, de una alimentación correcta, balanceada y variada, de experiencias sociales con compañeros de su edad, de inclusión.
Pido entonces, a los representantes del pueblo, que hablen por los que no pueden, que continúen en la lucha por las Estancias Infantiles. Les solicitamos su apoyo desde dos vertientes:
- Que la reasignación del presupuesto se realice con perspectiva de Género, desde el enfoque de Derechos de los Niños y Niñas, desde la constitucionalidad por la primera infancia. Pues observamos que el tema de los niños y las niñas no es agenda para este gobierno, que la educación inicial está devaluada desde la burocracia dictada detrás de un escritorio.
- Que se gestione recurso económico inmediato para sobrevivir la transición. Apoyamos y agradecemos los recursos como los Acuerdos, Exhortos y Amparos, pero para cuando haya normas justas para regular y hacer funcionar las Estancias Infantiles, éstas ya no existirán más.
Y a mis compañeras y compañeros les quiero decir: ¡Gracias! Gracias por levantar el rostro y dar la cara por cada una de las Estancias Infantiles, por no darse por vencidas pese a las circunstancias y a las enfermedades, por enseñarme que el futuro apenas comienza. Gracias por ser ejemplo de valentía, honradez y fortaleza. Porque en cada una de sus Estancias Infantiles, dejan un pedacito de corazón en cada niño y niña que por ellas pasan.
Y de todo corazón les aseguro, esto no acaba aquí: ¡esto apenas comienza!
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