VISIÓN JÓVEN: DE CLIENTELISMO, DEMAGOGÍA, CENTRALISMO Y OTROS ATAQUES AL FEDERALISMO DE LA 4T
Por Comunicación Social publicado 2019-05-14
POR DANIEL CARDIEL
A raíz del resultado electoral de la pasada jornada, se suscitó una efervescencia tal que con tan sólo escuchar el nombre del político que hoy es responsable de Presidir el Poder Ejecutivo del País, no pocos mostraron un apasionamiento tal que, insistían, les resultaba como un ardor en la sangre que los llevaba a reivindicarse de izquierda. Este sentimiento los llevó a adoptar como propios un lenguaje mercadolórgicamente diseñado para polarizar, y se popularizaron así términos usados por el mesiánico líder, tales como “PRIAN” o “mafia del poder”. Con esta estrategia, el Señor López pasó de ser otro político con ideas de izquierda, a convertirse en la figura más representativa de ésta en México.
Fue entonces que, al tomar protesta y por fin (tras más de dieciocho años de campaña) sentarse en la silla presidencial, anunció que una de sus primeras acciones de gobierno sería la implementación de la figura de Coordinadores Estatales, una suerte de vicegobernadores, en lo que a todas luces representa un planteamiento completamente fuera de lugar. Un sinnúmero de juristas, abogados e intelectuales, -simpatizantes y opositores- manifestaron sus reservas y abierta inconformidad, puesto que esta acción representaba una abierta amenaza hacía el federalismo establecido en el artículo 40[1] de la Constitución que tanta sangre le costó a nuestro País consolidar.
La propuesta del Presidente López es un clarísimo intento de volver al más puro centralismo implementado en los tiempos del dictador Santa Anna. Es por tanto que pongo en tela de juicio sus convicciones: ¿Qué tan apegado está a sus supuestas convicciones el actual Presidente de México? O ¿será más bien que manipuló su discurso disfrazándolo de ideales de izquierda progresista para llegar al poder?
.
En lo que va del sexenio ha dejado ver que su administración está dando pasos concretos para dar marcha atrás al federalismo e instaurar de nueva cuenta un centralismo abigarrado. Auto nombró a su gobierno como la “cuarta transformación” pero no especificó si dicha transformación sería benéfica o un vuelco al pasado. Creo que ya ha quedado claro.
El asunto de superdelegados va más allá de un planteamiento diferente de administración pública al eliminar a los responsables de todas las delegaciones federales, en los llamados vicegobernadores, se asoman facultades metaconstitucionales. Serán ellos los encargados de coordinar las acciones entre las autoridades estatales y municipales y el Ejecutivo federal, así como promover los planes y programas que emprenda éste. Pienso en la dinámica de la política en nuestro País: ¿qué pasará si en el Gobierno del Estado se tuvieran desavenencias con el Coordinador Estatal? Creo que sería iluso no prever una amenaza, es evidente que existe un riesgo de no recibir el mismo apoyo y respaldo de Gobierno Federal. Son en suma, figuras arcaicas de operación electoral y control político.
En poco más de cien días, el presidente ha dado muestras claras de las ambiciones políticas que tiene para su partido, ha mostrado que es capaz de utilizar de manera facciosa las Instituciones sin temblarle la mano, ha dejado claro que puede y está dispuesto incluso a dejar sin la protección de los refugios a las mujeres y sus hijos e hijas víctimas de violencia extrema, al pretender retirar el recurso aprobado en el Presupuesto de Egresos de la Federación del presente año, por el Congreso de la Unión para dichos refugios operados por Organizaciones de la Sociedad Civil; ha demostrado que no tiene miramientos en quitar de un plumazo las Estancias Infantiles a miles de madres trabajadoras, entre una suma de acciones que no pueden sino leerse como un esfuerzo por consolidar una política clientelar al más puro estilo Echeverrista.
CANCELAR TODOS ESOS PROGRAMAS PARA DISPONER DEL DINERO Y DÁRSELO A CADA PERSONA EN EFECTIVO, TIENE UN ÚNICO FIN, CREAR UNA CLIENTELA DE VOTANTES PARA EL 2024.
Como mexicanos no debemos permitir que se flagelen los principios fundacionales ideológicos de la democracia. Las consultas a modo y carentes de una estructura normativa no son la forma de hacer participar al pueblo de México, son tan sólo una herramienta de legitimación y un medio para disfrazar su evidente incapacidad para gobernar.
Decía Platón que “el precio de desentenderse de la política es el ser gobernado por los peores hombres”. Me atrevo a decir que aquél que dijo que con tan sólo su ejemplo México cambiaría, es un arrogante y hasta ignorante de la situación política y social del país que gobierna y no alcanza a comprender los problemas de fondo que existen, el Fondo Monetario Internacional (FMI) prevé un crecimiento económico no mayor de 1.7% para 2019 y las cifras de muertes violentas se elevan a más de 8,000 personas por mes.
Es nuestra responsabilidad como ciudadanos exigir a los gobernantes servicios de calidad, funcionarios preparados y que actúen con transparencia (no es un ejemplo de ello que más del 50% de las licitaciones sean otorgadas por adjudicación directa por un gobierno que prometió honestidad).
Jorge Luis Borges atinadamente dijo en una entrevista: “Recordando a Sócrates, si el hombre no está formado como ciudadano, aunque el gobierno sea excelente, no puede funcionar la sociedad”. Es por esto que debemos cuestionar la información que nos llega, preguntarnos qué tan informados están los gobernantes a la hora de tomar una decisión y si es esta la mejor que pudieran haber elegido. El hecho de haber ganado una elección no significa que el gobernante emprenderá únicamente acciones correctas; podemos y debemos disentir, preguntar, analizar y criticar. Debemos ser ciudadanos ejemplares si lo que buscamos son gobiernos ejemplares.
La participación o la posibilidad de la participación de los ciudadanos es la esencia de la democracia y ésta se convierte no sólo en el eje de la existencia misma de este sistema político, sino también en la vía en que los ciudadanos actúan y se involucran en la vida pública. Por tanto, resulta de vital importancia que los jóvenes y la sociedad en general nos acerquemos a la política, nos informemos sobre la situación actual del país y de los aciertos y desaciertos de quienes nos gobiernan.
Queda, pues, a su criterio si el Señor López es un liberal o un Echeverrista, si busca fortalecer la democracia de nuestro país o solamente fortalecer al nuevo, por lo menos de nombre, partido al que pertenece (y digo de nombre porque está conformado por personas de arraigada experiencia en otros partidos). Queda al juicio de la historia si esta es efectivamente, la cuarta transformación o la cuarta regresión.
[1]Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, Artículo 40. Es voluntad del pueblo mexicano constituirse en una República representativa, democrática, laica, federal, compuesta de Estados libres y soberanos en todo lo concerniente a su régimen interior; pero unidos en una federación establecida según los principios de esta ley fundamental.
Ediciones Anteriores
Últimos artículos