VISIÓN JOVEN: DAR A LA PATRIA ESPERANZA PRESENTE


Por Comunicación Social publicado 2019-05-14



POR JESÚS CUARANTA HERRERA
Todos en la vida tenemos un propósito por el que aferrarnos y salir adelante, con un objetivo claro, la vista bien fija en la meta con estrategias para consolidar nuestros propósitos. Así que les pregunto: ¿Cuál es nuestro propósito como ciudadanos?, ¿Qué queremos para México?, ¿Qué tipo de cambio queremos?, ¿Cómo vamos a consolidar ese cambio?
Bien dijo Denise Dresser: “Cada persona tendrá su propia lista, su propio pedazo del país colgado del corazón. Una lista larga, rica colorida, voluptuosa, fragante. Una lista con la cual contener el pesimismo; una vacuna contra la desilusión. Una lista de lo mejor de México. Una lista para despertarse en las mañanas.”[1]

El México que anhelo es un país en el que todos crezcamos parejo, donde los jóvenes tengamos verdaderas oportunidades, un país donde los políticos se pongan a trabajar y dejen a un lado los intereses personales; un país en donde los ciudadanos exijamos resultados pero también asumamos el compromiso que esto implica; quiero un México en donde la paz sea prioridad.

Muchas personas creen que nuestro país nunca va a salir de la situación que padece, que la pobreza y la corrupción prevalecerán, que la impunidad seguirá proliferando a nuestras instituciones. Hoy, los jóvenes debemos ser ese catalizador de la esperanza, esa chispa que encienda la revolución de las ideas, porque hoy México no ha cambiado, por eso dependerá de nosotros y de nuestro esfuerzo: dejar mejor a nuestro país de cómo lo encontramos.

El pasado 1º de diciembre, mientras era la toma de protesta del Presidente de la República, estaba tomando el Taller de Introducción al Partido (TIP), al estar escuchando sobre la fundación y la doctrina del PAN, me di cuenta que ese era el camino que debíamos de tomar: tenemos que regresar a las calles, a defender las causas sociales, garantizar los derechos de todos y cada uno de los mexicanos; desde el campesino que se levanta a trabajar temprano, de la señora de setenta años que sale todos los días a pedir ayuda para poder comer, del estudiante que viaja en camión hasta su escuela para poder progresar… de todas y todos los mexicanos que nos levantamos con una aspiración: el Bien Común de México.

Las y los jóvenes tenemos la obligación de salir a las calles, ponernos bien la camiseta, caminar en busca de liderazgos sólidos que tengan los cimientos para lograr grandes cosas, que más allá de llenar eventos, tengan valores y los ideales bien forjados, y sobre todo, convertirnos en uno de ellos.

Como decía Manuel Gómez Morín en la carta dirigida a José Vasconcelos:
“… Por otra parte, improvisar un grupo para jugar su destino como grupo histórico y el destino individual de sus componentes como hombres, en el albur de las primeras elecciones que se presenten, me parece indebido por temerario. En cambio, sí se puede hacer una gran labor si llega a constituirse firmemente un grupo que entre de lleno a la política con toda actividad y con todo valor…”.

El luchar contra la corrupción o acabar con todos los problemas sociales no se resuelven del todo desde el Senado, o el Congreso de la Unión, o desde Ejecutivo Federal o Estatal, la solución al problema está en nosotros, en salir a las calles. No podemos permitir que la corrupción se quede impune, nuestra generación debe comprometerse a “Dar a la Patria Esperanza Presente”, como dice el lema de Acción Juvenil.

México nos necesita, pues lo que se hace llamar la “Cuarta transformación”, está acabando con las Instituciones y está dando ejemplo de lo que la inexperiencia, incapacidad y la falta de preparación puede ocasionar en el servicio público. Ante un gobierno de ocurrencias, debe surgir un Acción Nacional intuitivo, capaz, preparado, de trabajo permanente y hombro a hombro con la Ciudadanía. Un Acción Nacional de la mano de una Sociedad Civil que ha sido denostada y menospreciada.
 Sabemos que cuando la ciudadanía se organiza se pueden lograr grandes cosas y conducir al país por el rumbo correcto.

Por eso le digo al Presidente López Obrador, los jóvenes no queremos corrupción, no queremos todo regalado (queremos luchar por ello), no queremos inseguridad; queremos más oportunidades, pero que sean para todos y no sólo a los que siguen su ideología, exigimos acciones para ayudar al planeta, se nos está acabando el tiempo. Como joven quiero tener un presidente que piense en todos, en las amas de casa, en las mujeres trabajadoras, en las niñas y niños, en las madres solteras, en las comunidades indígenas, en los trabajadores y empresarios, un presidente que gobierne para todas y todos.
 
La labor para consolidar un México diferente, empezará cuando  tomemos acción y asumamos nuestra Ciudadanía. La solución comienza cuando demostremos en lo mucho que amamos a México, ¿cómo? muy sencillo:
  • Levantándote cada mañana con una actitud positiva de que las cosas se pueden lograr.
  • Respetando la integridad de los demás.
  • Cumpliendo lo que prometemos.
  • Luchando por nuestros derechos y haciendo correctamente lo que nos toca.
  • Exigiendo a nuestros gobernantes lo que tienen que hacer.
  • Formando parte de proyectos que cambien la realidad de los mexicanos.
  • Conociendo la situación que padecen las personas que no tienen un techo en donde vivir y siendo solidarios luchar por erradicar eso.
El cambio está en nosotros, por eso debemos prepararnos para darle lo mejor de nosotros a nuestro país. Sigamos en nuestra lucha, tracemos la estrategia para tener un proyecto que más allá de triunfar sea de resultados, y que en verdad ayude a cambiar realidades.

[1] Dresser, D. (2011). El País de Uno. Aguilar.