EL PAN Y SU VOCACIÓN CIUDADANA

EL PAN Y SU VOCACIÓN CIUDADANA

Por Comunicación Social publicado 2020-06-15


POR: XAVIER BOELSTERLY URRUTIA
Acción Nacional nace en Septiembre de 1939, como una respuesta de un grupo de ciudadanos mexicanos preocupados por los acontecimientos políticos del país, e interesados en que estos cambiaran.  En otras palabras, en abrir las puertas de la participación ciudadana en la vida política de México.
 
Desde la consolidación política del movimiento revolucionario, coronada con la creación del partido oficial [1]  -en el cual los generales se repartieron el jugoso pastel de la Nación-, se fue consumando un modelo político donde imperaba el control por parte de la camarilla en el poder, y así evitar la escición del grupo  triunfador de la gesta armada de 1910-1923.
 
En el sexenio del Presidente Lázaro Cárdenas (1936-1940), se consolidó el poder y control político bajo su batuta, y solo se permitía la participación política dentro de la bandera del PRM y sus filiales corporativas de obreros, campesinos, clases medias y empresarios, todo bajo un mismo manto.
 
La visión de Manuel Gómez Morin cambió la vida política de México.  Él, junto a un grupo de mexicanos valientes, mujeres y hombres -en su mayoría más jóvenes adultos que mayores-, se dieron a la tarea de fundar la primera organización política del país, emanada directamente de los ciudadanos.
 
Ellos tenían muy clara cuál era la función del Partido que creaban:
  • Respeto irrestricto a la persona y a su dignidad.
  • La realización del Bien Común, como fundamento del Estado.
  • Libertad política y de expresión ciudadana.
  • Exigencia de participación en la vida pública del país.
  • Democratizar a la Nación.
Tarea ardua, empresa mayor.  Todas las condiciones en contra.  Frente a la adversidad, se agruparon personas valientes, honorables, dispuestas a luchar por un bien social, superior, por el Bien Común de México.
 
¿Y de dónde salieron?  De la sociedad civil.  De los ciudadanos.  Este es el origen del PAN, su esencia social, humana.  Si bien, por las condiciones de control político escaseaban las agrupaciones independientes, hubo grupos que alimentaron las filas del Partido: universitarios, profesionistas, mujeres libres, comerciantes, incluso campesinos y obreros que desafiaron al poder político y la Unión Nacional de Estudiantes Católicos, UNEC, entre otros.  Y desde ahí, desde los grupos intermedios de la sociedad, han surgido líderes y activistas que han seguido nutriendo las filas del Partido.  Ejemplos, vaya, nos sobran.
 
Sin embargo, he de reconocerlo, es una tarea que se nos olvida fácilmente realizar desde el Partido.   Ahora bien.  Si queremos ganar las elecciones de 2020 –ya en puerta-, de 2021 y 2024, debemos de voltear la cara hacia las organizaciones intermedias, ciudadanas, de la sociedad.  Si ése es nuestro origen, no hay fundamento alguno para olvidarnos de ellas.
 
Ahí podremos encontrar nuevos miembros activos, posibles candidatos a puestos de elección popular, futuros dirigentes, y muy particularmente, ciudadanos dispuestos a dar la cara por México, a conocer y compartir los Principios de Doctrina del Partido, a vivirlos y a difundirlos, a trasmitir su pasión por el país y a lograr una Patria Ordenada y Generosa para todos los mexicanos.
 
Ellos serán nuestros mejores propagandistas, los promotores del voto, quiénes inviten al resto de los ciudadanos –sobre todo a los jóvenes-, a salir a votar por el PAN, cruzando nuestro emblema.  Ellos serán quienes nos lleven, como partido político, a “intervenir orgánicamente en todos los aspectos de la vida pública de México, tener acceso al ejercicio democrático del poder”, como dice el Artículo 1 de nuestros Estatutos Generales.
 
Pregunto ¿Qué queremos?
  • ¿Volver a la Presidencia de la República?
  • ¿Ser mayoría en el Congreso de la Unión?
  • ¿Apoyar al maltrecho Federalismo?
  • ¿Tener mayoría en los Congresos estatales?
  • ¿Tener más gubernaturas en los estados?
  • ¿Hacer realidad el Municipio Libre?
  • ¿Refrendar el triunfo de Luis Torres Serranía, primer Alcalde panista en el pais en 1947?
  • ¿Sacar al PRIMOR del gobierno?
 
Si las respuestas son afirmativas manos a la obra, ya sabemos el camino.
[1] Partido Nacional Revolucionario, 1928 y Partido de la Revolución Mexicana, 1938, abuelo y padre, respectivamente, del actual PRI, 1946.
CRISIS SANITARIA VS DERECHOS HUMANOS EN BOLIVIA

CRISIS SANITARIA VS DERECHOS HUMANOS EN BOLIVIA

Por Comunicación Social publicado 2020-06-15


POR: LYDIA ALEJANDRA GUTIÉRREZ MARCA
Boliviana. Licenciada en Derecho, Ciencias Políticas y Sociales graduada con excelencia. Egresada de la carrera de Sociología, ambas cursadas en la Universidad San Francisco Xavier de Chuquisaca.  Directora Departamental de la organización juvenil Red Mundial de Jóvenes Políticos. Activista por los derechos de las mujeres. Miembro activo de Hermandad Latinoamericana.
FB: Ale Gutierrez
TW: @AleGutierrezM21
CORREO: ale.guthi.2196@gmail.com
 
En Bolivia después de los acontecimientos de octubre de 2019 se ha logrado evidenciar el atentado contra la democracia tras el fraude electoral de dicha fecha, dicho acto logro movilizar al pueblo con el único objetivo de defender la democracia, logrando así la renuncia de Evo Morales, que buscó asilo político en México y actualmente en Argentina. Tras su renuncia, la sucesión constitucional legal (pero no totalmente legitima) le correspondió a Jeanine Añez, vice-presidenta de la Cámara de Senadores. Según, la C.P.E. la función de esta sucesión seria convocar a elecciones como lo indica el artículo 169, I; pero por la coyuntura ahora le tocó asumir la lucha contra la pandemia.

Desde la llegada del COVID-19 a América Latina, los países han asumido políticas públicas para prevenir su expansión y la saturación de hospitales. La medida más popular aplicada por la mayoría de los países latinoamericanos ha sido la ejecución de toques de queda o estados de excepción, disfrazadas con distintos nombres, pero que en esencia resultan lo mismo. Analizando la coyuntura latinoamericana surge la pregunta obvia ¿la pandemia del coronavirus requería necesariamente optar por la declaración del estado de sitio o solo sirve como medida para debilitar modelos de izquierda o derecha en países donde la crisis social es una bomba de tiempo que está en constante tensión?

En Bolivia desde que se confirmó el primer caso de coronavirus se optó a nivel nacional, departamental y municipal entrar en una cuarenta parcial para evitar la propagación que empezó desde el jueves 12 de marzo y que se convirtió en una cuarenta total a partir del domingo 15 de marzo con sanciones de 500 bs., arresto por 8 horas y la prohibición de circulación tanto de personas como de vehículos públicos y privados.  Ante más casos confirmados la presidenta transitoria Jeanine Añez, declaró ESTADO DE EMERGENCIA hasta el 15 de abril de 2020, tal como indica la siguiente nota del periódico Correo del Sur:
“Nos vemos en la necesidad de endurecer las medidas. Seremos firmes en hacer cumplir la cuarentena”, fundamentó la mandataria, rodeada por su gabinete de ministros y en transmisión por Bolivia TV, desde Palacio Quemado.

Desde mañana, en el marco de las nuevas restricciones impuestas, se prohíbe la circulación total de vehículos públicos y privados, con la excepción de ambulancias y de fuerzas de seguridad.

Además, se decreta el cierre total de todas las fronteras, `nadie entra y nadie sale` de territorio nacional, salvo por motivos de salud y seguridad, remarcó Añez, al concluir una prolongada sesión del gabinete ministerial.”[1]

Todo esto más las sanciones correspondientes regulados por el Decreto Supremo Nº 4200, promulgado por la presidente transitoria. La figura de “estado de emergencia” no existe en la Constitución de Bolivia como sucede por ejemplo en Chile que limita la circulación y la libertad de reunión.

Es menester dejar claros 3 conceptos de salud y psicología que se han usado durante todo este tiempo para luego pasar a explicar lo que implica el estado de excepción o de sitio para nuestros derechos fundamentales.

¿Aislamiento? El aislamiento es una estrategia que se utiliza en casos de enfermedades altamente contagiosas para separar a las personas que han enfermado de aquellas que están saludables. Las personas aisladas pueden recibir cuidados en el hogar u hospitales. (Michigan Prepares, 2013)

¿Cuarentena? La cuarentena es una estrategia de salud pública también aplicada en caso de enfermedades de alto contagio para separar y restringir el movimiento de personas que se cree han podido ser expuestas a una enfermedad, pero que no tienen síntomas por lo que pueden o no estar contagiadas. (Michigan Prepares, 2013)[2]

¿Aislamiento social? El aislamiento social es una figura de la psicología que obliga a una persona a alejarse totalmente de manera involuntaria de la sociedad.

Evidentemente, todas estas medidas han sido aplicadas en nuestro contexto ante la amenaza del coronavirus, y actualmente vivimos un estado de sitio (aunque la presidenta lo haya denominado como estado de emergencia sanitaria) que se está regulado por la Constitución Política del Estado en su artículo 37 y siguientes, que indica lo siguiente:
En caso de peligro para la seguridad del Estado, amenaza externa, conmoción interna o desastre natural, la Presidenta o el Presidente del Estado, tendrá la potestad de declarar el estado de excepción, en todo o en la parte del territorio donde fuera necesario. La declaración del estado de excepción no podrá en ningún caso suspender las garantías de los derechos, ni los derechos fundamentales, el derecho al debido proceso, el derecho a la información, y los derechos de las personas privadas de libertad.[3]

Entonces vamos a definir al estado de sitio como “una situación jurídico – política de excepción en la que el gobierno impone restricciones a los derechos fundamentales para mantener el orden púbico…” (Dermizaky, 2015:600). También en su libro nos indica que lo siguiente: “durante ese Régimen de Excepción el gobierno puede restringir o suspender el ejercicio de algunos derechos, los derechos restringidos pueden ser los relativos a la libertad y seguridad personales, la inviolabilidad de domicilio y la libertad de reunión y de tránsito.” (Dermizaky, 2015: 608)[4].

Entonces en Bolivia como en los otros países de Latinoamérica nos encontramos ante el régimen de excepción controlado por militares y policías, pero bajo un argumento de salubridad por la conmoción interna del país, pero que en lo jurídico es nomás un estado de sitio. En varios de los países de Latinoamérica como es por ejemplo de Chile y Bolivia este estado de excepción mata dos pájaros de un tiro, pues no solo frena la expansión del coronavirus sino también frena las distintas crisis sociales que se han estado viviendo de manera agresiva y que iban en aumento.

Entonces para concluir, podemos indicar que si bien los países latinoamericanos han cerrado fronteras y declarado estado de sito o excepción para frenar la propagación del coronavirus estos han tenido también una finalidad político social por la coyuntura que vivan por la crisis de estado que han mantenido los últimos meses.

En Bolivia para frenar el descontento de los movimientos sociales que aun apoyan al ex presidente Evo Morales que renunció en noviembre el año pasado y se encuentra asilado en Argentina estaban causando desestabilidad al actual gobierno de Jeanine Añez, que de hecho ya se encontraba frenado por los 2/3 que aun mantiene en la Asamblea Legislativa el partido político MAS-IPSP. También responde a medidas electorales populistas que intentan politizar esta pandemia a su favor para las futura elecciones 2020.

Entonces en Bolivia podríamos decir que el estado de sitio y el coronavirus tienen eminentemente un tinte político (como en varios países latinoamericanos, con el fin de pacificar a sus ciudadanos), electoralista con tintes económicos keynesianos que podrían ganar votos para Añez, pero dejar a Bolivia social y económicamente muy devastada a nivel mundial en su economía y por la ya extensa discriminación entre oriente y occidente sobre todo contra la ciudad del Alto en el tema social. Esta situación aprovechada por los actuales miembros del gobierno ante la vulnerabilidad de los ciudadanos en tema de salubridad y claro bajo el corto conocimiento del tema jurídico de lo que comprende un estado de sitio vulnerando derechos a la libertad y al trabajo.
Con la vulneración de estos derechos llegarían a atentar contra otros derechos fundamentales que son protegidos por la Declaración Universal de los Derechos Humanos pues, la protección de estos derechos debe ser INDIVISIBLE para el Estado boliviano, refiriéndome a la imposibilidad de la jerarquización de los mismos como se hace ahora indicando lo siguiente:  “primero el derecho a la salud sobre el derecho la libertad o al trabajo”, dejando de lado el contexto social y económico de la población boliviana frente al porcentaje de personas que tienen una economía informal.

Además, que al atentar contra estos dos derechos se ataca una característica más de los derechos humanos el de INTEGRALIDAD, pues al negar a las personas la circulación y el trabajo, les negamos el derecho a una vida digna y en las mejores condiciones, derecho al alimento, que son derechos fundamentales en nuestra Constitución, evidenciando así que todo Estado de sitio o como lo denominó el gobierno ahora ESTADO DE EMERGENCIA SANITARIA, es una vulneración directa a los derechos humanos de los ciudadanos de todos los países de América Latina.

[1] CORREO DEL SUR. Jeanine Añez declara estado de emergencia en el país. 25-03-2020. Accesado el 04 de abril de 2020. Disponible en: https://correodelsur.com/sociedad/20200325_jeanine-anez-declara-estado-de-emergencia-en-el-pais.html
[2] MICHIGAN DEPARTAMENT COMMUNITY HEALTH. (2013). “Aislamiento y cuarentena”. Accesado el 04 de abril de 2020. Disponible en: https://www.michigan.gov/documents/michiganprepares2/Isolation_and_Quarantine_Facts_-_Spanish_428157_7.pdf
[3] Constitución Política Del Estado Plurinacional de Bolivia (2009).
[4] Dermizaky, P. (2015). Derecho Constitucional. Bolivia: Kipus.
1984 LA NUEVALENGUA HOY

1984 LA NUEVALENGUA HOY

Por Comunicación Social publicado 2020-06-15


POR: JOSÉ H. BUENDÍA
@chuyperman
Maestro en Gestión Pública Aplicada, Abogado, Diplomado en Estudios Literarios y en el Estudio de Instituciones Occidentales.
 
“La Libertad consistía en poder decir que 2 + 2 = 4”
George Orwell
 
La obra cumbre de George Orwell, escrita en 1948 y publicada un año después, es sobretodo famosa por acuñar la figura del “Gran Hermano”, ese ser omnisciente y panóptico que monitorea, a través de las telepantallas, las vidas de todos los habitantes de Oceanía (uno de los tres Súper Estados en los que se divide este universo literario). Bien cabe releer la obra en nuestros días para subrayar la advertencia hecha respecto a los peligros de la destrucción del lenguaje como estrategia para la alienación de las personas.
 
Si bien en las distopías literarias (Un Mundo Feliz; Farenheit 451; La Naranja Mecánica) los autores nos presentan diversas versiones del camino para llegar a ser hombres y mujeres con menos libertad (porque el hecho de que lo seríamos no se ponía en duda); en la de Orwell se pone de manifiesto una vereda con la que convivimos en pleno 2020. Si ponemos atención, en la actualidad podremos identificar actitudes en diferentes gobiernos del mundo encaminadas a ejercer un mayor control sobre nuestras libertades, pero en esta ocasión quiero referirme a una en particular.
 
La destrucción del lenguaje.
 
Umberto Eco, filósofo medievalista e intelectual fundamental para entender la historia del siglo pasado y la de este, señala en su famosa conferencia titulada “El Fascismo Eterno” (1995) 14 características para reconocer un régimen fascista (y plantea que no es necesario que convivan las catorce sino que una sola basta para “coagular la nebulosa fascista”), señala como la última que el fascismo eterno o ur-fascismo habla la nuevalengua inventada por Orwell en su distopía y da el ejemplo de que, los textos escolares nazis o fascistas se basaban en un léxico pobre y en una sintaxis elemental, “con la finalidad de limitar los instrumentos para el razonamiento complejo y crítico”.
 
En el capítulo 5 de la primera parte de la novela nos presentan a Syme, un sádico personaje, miembro del Partido Exterior y uno de los expertos dedicados a compilar la undécima edición del Diccionario de nuevalengua, el idioma oficial de “Oceanía”, ideado para hacer frente a las necesidades ideológicas del Socialismo Inglés. Aquí Syme le revela al protagonista, que su trabajo no consiste en inventar nuevas palabras sino en destruirlas.
 
“Cualquier palabra incluye su contraria. Fíjate, por ejemplo, en la palabra “bueno”. Si tenemos esa palabra, ¿de qué nos sirve “malo”? “Nobueno” es igual… incluso mejor porque es exactamente el contrario mientras que la otra no lo es.”.
 
Es a través de Syme que se desvela cual es el objetivo final de la nuevalengua, y que consiste en reducir el alcance del pensamiento, ya que con menos palabras el rango de conciencia será cada vez más pequeño.
 
“De hecho, no existirá el pensamiento tal como lo entendemos hoy. La ortodoxia equivale a no pensar, a no tener la necesidad de pensar. La ortodoxia es la inconsciencia.”.
 
Tomando en cuenta que Syme es miembro del Partido Exterior que gobierna “Oceanía”, debemos interpretar que hay una intención del Estado encaminada a controlar a sus habitantes a través de la reducción de su pensamiento y parte de la fórmula que utiliza para llevarlo a cabo es con la destrucción del lenguaje. La nuevalengua estaba pensada para disminuir el alcance del pensamiento.
 
¿Cómo se destruye el lenguaje en la actualidad?
 
En la actualidad somos testigos de gobernantes que utilizan un léxico cada vez más simplificado, aparentemente disruptivo, y que buscan dirigir su discurso a las emociones de sus simpatizantes para gobernar sobre sus pasiones al mismo tiempo que limitan y empobrecen sus capacidades cognitivas en la búsqueda de perpetuarse en el poder. Lo terrible del asunto es que tanto simpatizantes como opositores terminamos utilizando, –como si hubiéramos sido hipnotizados–, los términos pegajosos y las frases simplonas en nuestro lenguaje diario, sin darnos cuenta que en muchas ocasiones al hacerlo estamos incluso cambiando el significado de algunas palabras al mismo tiempo que estamos colaborando a la destrucción de nuestro lenguaje.
 
En la undécima edición del diccionario de Nuevalengua que aparece como apéndice de la novela 1984, se da un ejemplo con la palabra “libre”, la cual seguía existiendo en este nuevo idioma pero solo podía utilizarse en frases como “Este perro está libre de pulgas” o “Este campo está libre de malas hierbas”, debido a que la libertad política e intelectual habían dejado de existir y por tanto no podían emplearse en otro sentido, de esta manera “libre” se había convertido en una palabra vacía y despojada del significado que hasta hoy conocemos todavía.
 
Términos como “Fake News”, o “Neoliberales” se utilizan hoy peyorativamente para atacar, en el primer caso a la prensa que ejerce su derecho de cuestionar las decisiones de gobierno, y en el  segundo para atacar a aquellos que defienden las libertades económicas, el libre comercio y la reducción del gasto público, pero muchas veces cuando las utilizamos no tenemos consciencia del significado de las palabras o los términos, ni siquiera para señalar su mal uso, con lo que nos terminamos convirtiendo en una pequeña parte de la masa que hace eco de las frases de moda. En una ocasión mientras conversaba con un amigo me preguntaba ¿qué es ser neoliberal?, a lo que respondí que al parecer es todo aquello que no esté de acuerdo con el gobierno, y posiblemente este pueda llegar a ser su nuevo significado.
 
Otra forma en la que todos los días somos testigos de la destrucción del lenguaje es a través de la escritura en los medios digitales y las nuevas tecnologías. Los teléfonos móviles y los celulares nos han convertido a todos en comunicadores que envían y reciben mensajes en el espacio público. Las reglas lingüísticas generales, tanto ortográficas como gramaticales no se respetan en la comunicación digital en parte por su carácter relajado y espontáneo, por su semejanza con el lenguaje oral y el acceso a herramientas para añadir imágenes a los mensajes, aunque todo esto en principio no debe implicar una licencia para que el lenguaje se emplee de forma descuidada.
 
Conclusión.
El planteamiento hecho por George Orwell en 1984 en el que el gobierno utiliza como una de sus estrategias para la perdida de la personalidad de los habitantes de “Oceanía” el de la creación de la nuevalengua, parece haber dejado el terreno de la ficción literaria desde hace tiempo. El discurso político se ha empobrecido hasta niveles sinceramente vergonzosos con el pretexto de “llegar a la gente”, y peor aún con la intención de manipularla. Es cierto que las personas están cansadas de discursos rimbombantes y llenos de tecnicismos, pero ¿es necesario hablar el mismo lenguaje de Bolsonaro o de Maduro para poder derrotarlos? Mi respuesta es ¡No! Lo primero que hay que hacer es entender este lenguaje y las consecuencias que puede tener en nosotros el que lo hablemos también, para después encontrar un lenguaje encaminado a superarlo.
 
Ante una tarea tan compleja creo que hay dos propuestas simples que nos pueden ayudar a evitar las trampas de la Nuevalengua. La primera es a través de la lectura de textos literarios. No debe sorprendernos que los fondos de cultura sean los primeros sacrificados de los presupuestos para atender las necesidades productivas del Estado, se sacrifica porque difícilmente se traduce en beneficios económicos, pero también porque hay aquellos a quienes les conviene mantenernos ignorantes para poder ser más fácilmente manipulados. El conocimiento es un fin en sí mismo no el medio para producir algo y en este sentido la lectura literaria o los saberes humanistas se convierten en un acto de rebeldía y la clave para estirar las fronteras de nuestro pensamiento.
 
La segunda tiene que ver con el cuidado de las normas lingüísticas generales en la escritura digital en las diferentes redes sociales que utilicemos, de esta manera nos estamos asegurando que los que nos lean entiendan de manera correcta nuestros mensajes al mismo tiempo que protegemos nuestro lenguaje. En este punto les recomiendo el “Libro de estilo de la lengua española” de la Real Academia Española de la Lengua, mismo que contiene una serie de indicaciones generales para la comunicación digital. Creo firmemente que estas propuestas nos pueden ayudar a estar preparados para identificar y combatir las diferentes formas de Nuevalengua que rápidamente van ganando terreno en nuestros días.
EDITORIAL – TOMO 8

EDITORIAL – TOMO 8

Por Comunicación Social publicado 2020-04-13


POR: ALEXANDRA DANIELA CID GÓNZALEZ
2020 ha sido un año que en mucho, nos ha tomado por sorpresa. Ha puesto a prueba la capacidad de cambio, adaptación y resiliencia de la sociedad. Ha enfrentado a los gobiernos de todo el mundo a una crisis sin precedente en la historia.
En lo que va del año, México se ha enfrentado a grandes retos en materia de seguridad, migración, economía y salud, por mencionar solo algunos de los temas que hasta febrero, encabezaban los titulares de los medios informativos nacionales. En el último mes, la atención pública se ha centrado en lo que rápidamente escaló a pandemia y con ello, a un problema de salud pública que concierne al mundo entero.
 
Hemos podido observar imágenes y escuchar testimonios de personas que dan cuenta de la gravedad de las consecuencias para sus países, por el paso de la pandemia. Hemos tenido acceso a recomendaciones de organismos internacionales y científicos de todo el mundo. Hemos escuchado voces de analistas que dan cuenta de las acciones de diferentes gobiernos en un intento por controlar el contagio del virus y la desaceleración económica.
 
La información ha sido tal, que muchas personas ya se encuentran abrumadas por el tema. Pero por alguna razón, a pesar de que hace un mes se dio a conocer el primer caso positivo de Covid19 en México, la mayoría no ha tomado las medidas de distanciamiento social recomendadas por la OMS para frenar el avance del virus. El mismo gobierno ha reaccionado de manera por demás tardía a la recomendación de su Director General, Tedros Adhanom Ghebreyesus que insiste en que la forma más efectiva de salvar vidas es romper las cadenas de transmisión, haciendo pruebas de detección y aislando.
 
¿Es este un asunto cultural? ¿Estas medidas son solo posibles en Asia y Europa? ¿Qué pasa con América Latina? Por su puesto que la respuesta a esto es sumamente compleja y que a su vez, plantea más preguntas como, ¿Las declaraciones del titular de la Presidencia de la República, han influido en la actitud de la población en el país frente al Covid19?
 
Necesitamos seguir haciéndonos preguntas, buscando respuestas y por supuesto, buscando soluciones. Estamos inmersos en una realidad que en muchos sentidos nos ha rebasado, por lo que es imprescindible apelar a nuestro sentido de urgencia para actuar, para preservar la salud y la vida de las personas en situación de riesgo, para ralentizar los contagios y evitar un colapso en nuestro sistema de salud, para ofrecer medidas paliativas a la economía, para ayudar a las familias en situación más vulnerable y que cada día deben buscar el sustento.
 
La situación nos reta en todos los niveles, reta al gobierno, a la oposición, a la sociedad civil organizada, a los padres y madres de familia, a las empresas de todos los tamaños, a nuestro sistema de salud y las personas que le conforman. Nos reta también, a nivel individual, nos orilla a cambiar rutinas, a ser creativos, a buscar nuevos métodos para mantenernos seguros y asegurar el sustento.
 
Nos reta a ser solidarios en medio del aislamiento, a evitar caer en la tentación de juzgar o de trivializar, der buscar medidas específicas para salir de las dificultades económicas, más allá de solo resaltar la fuerza moral de nuestro pueblo.
 
Pensando en todo ello, es que invitamos a colaborar para esta edición de la revista Humanismo y Sociedad a voces que analizan lo que estamos viviendo desde algunas de las aristas antes mencionadas.
 
Escribo por mi parte, acerca de la irresponsable politización que se ha dado en la atención de la pandemia, situación que pone en riesgo la vida de las personas en el país, retomando también las propuestas que en materia económica propone el partido, para enfrentar la contingencia.
 
Linda Sofía Dimitrov analiza los efectos económicos de la pandemia para México, ante las decisiones y políticas públicas del gobierno federal. Ana María Palmeros nos recuerda que las situaciones difíciles en nuestro país, como la seguridad -aun en tiempos en los que la atención se encuentra en el tema de salud- siguen ocurriendo y que la indignación lleva a la movilización social, en un esfuerzo por recordar y pedir justicia.
 
Viridiana Herrera por su parte reflexiona sobre los retos a los que nos enfrentamos como sociedad y a nivel personal en estos tiempos de cambio, mientras que Carla Ramírez  analiza las dificultades que atraviesa el sector turístico en el país, mismas que se han visto agravadas por las consecuencias del Covid19,
 
Luego, invitamos a mexicanas que viven en otros países a compartirnos su perspectiva ante un tema que nos es común aun en la distancia. Eva María Cid González nos describe las acciones y actitud que está tomando el gobierno de Alemania frente a la contingencia, así como una reflexión sobre lo que sucede en México y lo que podemos hacer en estos tiempos para contribuir a salir adelante en la dificultad.
 
Fernanda Márquez escribe también desde Alemania y presenta las acciones de la sociedad y el gobierno alemán y reflexiona acerca de que si bien el virus es el mismo, las medidas que se están tomando, no en todos lados lo son. Mientras que María José Correa González, mexicana viviendo en Australia, nos habla sobre los retos personales a los que se enfrentan las personas durante el aislamiento social.
 
Así mismo, invitamos a personas de otras latitudes que nos cuentan cómo están viviendo esta crisis en sus respectivos países, Christian Aranda nos aproxima a la visión peruana sobre la atención del Covid19 y Camilo Arenas a la colombiana, la cual, tiene además el componente de la relación bilateral con Venezuela y las implicaciones diplomáticas y políticas que tiene la atención de la pandemia.
 
Añadimos también una nueva sección a la revista dedicada a observar, desde la perspectiva literaria, la realidad en la que vivimos. Jesús Hermosillo nos adentra en el universo saramaguiano y nos presenta las diferencias o similitudes entre Ensayo sobre la Ceguera y el mundo cambiante al que en continuo, buscamos adaptarnos.
 
En Humanismo y Sociedad esperamos que las distintas voces que presentamos contribuyan a dimensionar los distintos temas implicados en esta crisis y a fortalecer la discusión, para encontrar así, soluciones ante los tiempos que estamos viviendo.
MENSAJE DEL PRESIDENTE – TOMO 8

MENSAJE DEL PRESIDENTE – TOMO 8

Por Comunicación Social publicado 2020-04-13


POR: JUAN FRANCISCO AGUILAR HERNÁNDEZ
El mundo está siendo sacudido por esta pandemia, ya nada será igual cuando esto acabe. Fuera del contexto de salud y económico, es un hecho que nuestras vidas están cambiando para siempre.
 
Pese a enfrentar la incertidumbre, la vida nos está dando la oportunidad de evolucionar como seres humanos, de volvernos más conscientes, de pasar más tiempo en familia, de darle importancia a las cosas más sencillas y que muchas veces, damos por un hecho.
 
En cuestión de días, el ritmo acelerado y la prisa se detuvieron, y con ello, hemos podido recordar el valor de la empatía. Estamos buscando maneras de ayudar en la medida de nuestras posibilidades, para salir adelante más fuertes, pero también más humildes. En este momento, se nos presenta la oportunidad de unirnos frente a la adversidad a pesar del distanciamiento físico. La vida nos está dando una enorme lección de paciencia y gratitud.
 
Estoy seguro que cuando todo esto termine, seguiremos buscando maneras de ser solidarios, de dejar de lado las cosas materiales, de apreciar el valioso tiempo con nuestra familia y amigos
 
Es cierto, 2020 será recordado como el año de la pandemia. Sin embargo, podemos ver que en todo el mundo hay científicos buscando vacuna y medicina, personal de salud poniendo en riesgo su vida para seguir cuidando de otros, personas abasteciendo los mercados para que no falte el alimento, niños y niñas estudiando en casa, padres y madres haciendo su mejor esfuerzo por cuidar de su familia. Personas de todas las latitudes en este esfuerzo, que ya nos es común.
 
Es precisamente por todo ello que estoy seguro, que 2020 pasará también a la historia, como el año de la solidaridad, de la gratitud y de la esperanza.
ENSAYO SOBRE LA CEGUERA ENCUENTRA LAS DIFERENCIAS

ENSAYO SOBRE LA CEGUERA ENCUENTRA LAS DIFERENCIAS

Por Comunicación Social publicado 2020-04-13


POR: JESÚS HERMOSILLO BUENDÍA
Maestro en Gestión Pública Aplicada, Abogado.
Diplomado en Estudios Literarios y en el Estudio de Instituciones Occidentales.
@chuyperman
 
El día de hoy, mi madre, abuela de mis dos hijas, envió una imagen al grupo de WhatsApp de la familia, la misma se trata de uno de esos acertijos que antiguamente en mi niñez encontraba en los manteles que te daban en los restaurantes y que invitaban a encontrar las diferencias entre el dibujo superior y el inferior, como estrategia para distraer el hambre infantil, entre la llegada y acomodo en establecimiento y la del primer plato.
 
El día de ayer, justo terminé de leer Ensayo sobre la Ceguera del autor portugués y ganador del premio Nobel,  José Saramago. Todavía con el envión de las sensaciones que produjo la citada lectura, me encontré tratando de identificar las seis diferencias entre la imagen superior e inferior referida, mientras que mi inconscientemente me taladraba el pensamiento empujándome a actualizar dicho juego infantil por otro igual en el que había que encontrar las diferencias de la realidad (en tiempos de pandemia) con la ficcional Ensayo Sobre la Ceguera.
 
Sirva la introducción anterior como pretexto para reflexionar respecto de la utilidad que tienen ciertos textos literarios para reflejar lo que sucede en nuestro “día a día”. La novela parte del momento en que uno de los personajes se queda ciego, de ahí, todo es cuesta abajo, la ceguera, que tiene la particularidad de ser blanca y no negra, como sabemos sin ser ciegos que es la ceguera de carne y hueso, es decir, la real. empieza a propagarse de persona en persona sin poder explicar la forma o el modo de contagio. Poco a poco los personajes principales son presa del padecimiento, el primer ciego, su mujer, los pacientes en espera por entrar con el oculista, el mismo oculista (valga la ironía), y así todos. Todos menos la mujer del oculista, quien será bastón y ojos para los ciegos y heroína de la historia, como lo suelen ser las mujeres en las obras de Saramago.
 
Pronto en la novela, el oculista ciego busca dar parte al ministerio de sanidad, de esta epidemia que parece no tener explicación y antecedente alguno y que se propaga tan rápido como el catarro común. Ante el intento, el oculista ciego tiene que convencer un funcionario medio, con el que una secretaria aceptó -condescendientemente y después de muchos intentos- a comunicarlo con su superior. Esto sin revelarle para no causar pánico y por un alto sentido de la responsabilidad, la aparición de una epidemia de ceguera. Ante ello, el funcionario medio insiste que tiene ordenes y que si no le dice de que se trata no podrá comunicarlo, ordenes son ordenes, tanto ahí como en el mundo real, aunque con ellas incluso obstaculicemos información tan importante como la propagación de una epidemia.
 
Cuando al fin se activa el “maldito engranaje oficial”, nos convertimos en testigos de una autoridad o Gobierno que toma decisiones más preocupado en las implicaciones sociales y sus derivaciones políticas que en las humanas. Mientras no se aclarasen las causas de la enfermedad, mientras no se encontrara una cura, se aislaría a los ciegos y a aquellos que hubieran tenido contacto con ellos.  Se les pondría en cuarentena, sin saber si esta como la de los barcos en tiempos de cólera o fiebre amarilla, duraba cuarenta días. Una vez definida la estrategia faltaba el lugar que funcionaría como isla, el cual resulto ser un manicomio, ya que era la solución más económica y la que menos callos pisaría de otros ministerios. Cuando hubieran contenido a los ciegos principales, el papel del Gobierno quedaría reducido a un mensaje transmitido por un altavoz en el que diariamente les harían ver a los pobres ciegos que la decisión, aunque difícil, había sido tomada por su bien y el de la población general, habiendo ponderado todas las consecuencias y reconociéndoles que dicho aislamiento representaba la más alta solidaridad para con el resto de la comunidad nacional. De ahí en adelante les dictaban 15 reglas que bien podríamos resumir en la expresión: háganle como puedan.
 
Como es evidente, esto último solo podría pasar en una obra de ficción, porque en el mundo real, jamás se ha visto que un gobierno se lave las manos, tomando decisiones, priorizando sus intereses y haciéndose de la vista gorda ante una epidemia. En la que además la población -dejada a su suerte- sea la que primero y antes que el Gobierno, procure sus propias medidas, y de ahí en adelante, que le hagan como puedan.
 
Poniendo el foco en la convivencia dentro del manicomio, damos cuenta de situaciones que en condiciones extremas pueden ocurrir. Quisiera decir que todo transcurre como si fuera miel sobre hojuelas, que el autor hace gala de su prosa para describir escenas en las que la solidaridad y la bondad pueden inspirarnos a ser mejores personas, pero no es así. Creo en su lugar, utiliza la estrategia que los griegos usaban al escribir sus tragedias, para que los espectadores (el pueblo) a través de la catarsis, aprendieran la lección.

La población inicial del manicomio fueron los primeros (que sepamos) seis ciegos. Luego, poco a poco al extenderse la epidemia, empieza a poblarse cada vez más. Cada nuevo ciego llega con su propia historia y cargando el miedo de sus propios demonios; como podemos imaginar no es lo mismo que convivan seis nuevos ciegos a casi trescientos. En esta parte de la novela se describe un abanico relaciones humanas, en donde el miedo es el principal protagonista; hay ciegos abusivos que se aprovechan de la ceguera de los demás para acaparar la comida y los suministros; hay ciegos que abusan de su fuerza y de sus armas para someter a otros ciegos; para pedir a las mujeres como tributo a cambio de comida y en general, ciegos que no se solidarizan con los otros ciegos ni para enterrar a los muertos.
 
Mientras tanto en el mundo de acá, aislados unos, de “vacaciones” otros, el miedo hace también mella en nosotros; hemos sido dejados a nuestra suerte por un Gobierno indolente ante la tragedia, que reacciona mal y tarde a una situación en la que no vio cortar la barba de todos sus vecinos y apenas hoy pone la suya a remojar. En la que hizo de un virus, herramienta de división y que solo tiene un mismo discurso transmitido diariamente por cualquier altavoz, en resumen, como en la obra, háganle como puedan. Calles llenas, el acaparamiento (en algunos casos absurdo como el del papel higiénico) a la orden del día; la reventa de tapabocas, gel antibacterial, y otros enseres de limpieza a sobreprecio, presente. ¿La pandemia nos ha hecho más solidarios ya? O en su lugar ¿ha sacado lo peor del ser humano que hay en nosotros?
 
No todo en la novela es malo, dentro del mensaje apocalíptico que describe magistralmente Saramago, hay un personaje que equilibra la balanza. Un solo personaje le bastó al autor para que podamos tener un mensaje de esperanza. La heroína que no era ciega pero fingió serlo por amor, carga con la mayoría de las calamidades en la historia. Un solo personaje solidario hasta los huesos. Dudo que el autor quisiera escribir una novela en la que todo es malo y enviar el mensaje de háganle como puedanSaramago decía que no era pesimista sino realista, y si él en un mundo de ciegos pudo ver solidaridad, entonces creo que hay esperanza. Tal vez una sola persona solidaria sea necesaria para pasar esta tempestad.

No les platico el final porque este fue un ejercicio de encontrar las diferencias y aunque las diferencias evocadas puedan aparentar ser más coincidencias, les digo que no podrían serlo porque unas pasan en un universo literario y otras tantas en la vida real. Ya le corresponderá al lector definir cuál será cuál.