REVISTA 1 ENERO
Por publicado 2024-01-01Ediciones Anteriores
EL CAMBIO ADOLECE SOCIEDAD
Por Comunicación Social publicado 2019-12-21
POR: EVELIN MONTOYA
El decir y escuchar que el mundo ha cambiado es una frase que se ha normalizado y pocas veces nos detenemos a examinar las dimensiones que dicha afirmación implica. Decirlo parece ser el comodín para animar una conversación infructuosa o para quejarse de los infortunios de la actualidad. Es que aparentemente “todo tiempo pasado fue mejor”.
Sin embargo, esa existencia romántica y melancólica del pasado solo existe en el subconsciente colectivo de la sociedad, porque el mundo que habitamos es un presente continuo que no para de reinventarse, este hace cambios figuradamente sutiles que apenas y se alcanzan a percibir en la medida que van sucediendo, de tal manera que cuando se hacen conscientes, lo conocido ya no existe más.
Para aterrizar esta idea en un aspecto cotidiano pero crucial, piense en el contenido de los discursos que ha venido escuchando; todos demandan algo en común: cambio.
Es paradójico que esta necesidad de cambiar sea solicitada y criticada al mismo tiempo; entre otras, dicha dicotomía tiene una razón principal de ser, y es que hasta hace apenas un siglo se está comenzando a aceptar y visibilizar. Por ello parece inevitable que ese aire de nostalgia por el pasado se filtre en la actualidad y cause confusiones.
¿Se ha dado cuenta de la diferencia entre el discurso de candidatos políticos, gobernantes y demás líderes de antes del siglo pasado y de la actualidad? Previo al siglo XX se satanizaban las causas de los promotores del cambio; en respuesta a estos rebeldes, el discurso predominante de reinos e imperios desembocaba en penosas guerras para contener revoluciones. La demanda de cambios no era tan evidente porque se defendían las tradiciones y se salvaguardaba el orden establecido, incluso se fantaseaba con retomar alguna época dorada del pasado; en conclusión, la definición de orden estaba marcada por el status quo de las sociedades.
Sin embargo, excepciones a la norma general persistieron, y aunque las revoluciones sociales se manifestaban a plazos largos que respondían a la acumulación de pequeños pasos, bajo la mesa se gestaban las condiciones que facilitaron la formación del mundo que hoy conocemos, del mundo que solicita cambios adicionales a los que a un ritmo avanzado está experimentando. Las sociedades actuales no tienen tiempo de asimilar las mutaciones de su realidad cuando ya hay otras tocando la puerta.
Pensándolo detenidamente, lo anterior tiene todo el sentido. El año 1789 dio paso a una de las revoluciones más drásticas de la historia, la Revolución Francesa; luego la humanidad esperó hasta el siglo siguiente para que estallara otra: la Revolución industrial en 1820, y esta, a su vez, fue el caldo de cultivo para la Revolución Liberal en 1848. de ahí en adelante las revoluciones sociales se dieron entre largos intervalos de tiempo y con un común denominador que persistió hasta 1917 con la Revolución Rusa, junto con las dos grandes guerras del mundo: fueron mortíferas y sangrientas.
En contraste, los personajes más influyentes del mundo actual hablan de la necesidad de cambios. Sin ir muy lejos preste atención a la retórica de los candidatos locales, la gran mayoría de ellos argumentan sobre la necesidad de innovar, evolucionar, renovar, etc., la política y lo demás que en ella se abarque. Este discurso lleva implícita la promesa de anquilosar en el pasado lo viejo y edificar un mundo nuevo, mejor que el anterior.
Si usted se ha percatado de la diferencia de discursos, el mundo premoderno fue el promotor de un orden social rígido que se basaba en la continuidad, mientras que la realidad actual es el resultado más o menos pacifico de todo un proceso sangriento marcado por episodios de profunda violencia. El orden social actual se caracteriza por su flexibilidad y apertura al cambio.
Lo cierto de todo, es que en nuestra era las sociedades experimentan profundas revoluciones prácticamente cada año, estas van de la mano de una multiplicidad de enérgicos cambios que parecen ser inherentes y naturales a cada dinámica de agregados. A diferencia de las lentas revoluciones del pasado, la regla general de las actuales es que se desenvuelven de una manera pacífica y sin mayores resistencias.
A pesar de que después de las Segunda Guerra Mundial, con la puesta en escena del armamento nuclear que amenaza con la autodestrucción total del mundo, y contando algunos conflictos y genocidios locales, algunos expertos aseguran que vivimos en la época más pacifica que la humanidad jamás haya experimentado. Quizás esto sea el equivalente a un volcán que todavía no ha hecho erupción, pero por el momento se puede asegurar que ha sido el periodo de más derechos y garantías, tanto individuales como colectivas, que se haya conocido.
Por ende, luego de recorrer algunas páginas históricas, resulta confuso concebir el fundamento de que “todo tiempo pasado fue mejor” pero algo sí se puede asegurar, y es que los humanos constantemente pretendemos cambios porque nuestra naturaleza es inconforme, pero a la vez les tememos en cuanto suceden, esto tiene su causa en la incertidumbre que las transformaciones nos generan.
Para concretar el asunto, imagine al mundo como si fuera un adolescente. Cuando digo ‘el mundo’ hago referencia a las sociedades y todo el orden que en sus particularidades implican para la actualidad en general.
Desde el inicio estamos en tránsito, en realidad nunca hemos sido un orden permanente. El mundo siempre ha estado en la búsqueda de respuestas, eternamente ha estado patente la necesidad de acomodarse, de estabilizarse y encontrar el mejor camino para tomar.
El mundo, y todo lo que usted conoce es como un adolescente que está confundido y no sabe para dónde va (por supuesto que manifiesta una tendencia), está en la búsqueda de su razón de ser, de existir. Este adolescente está adquiriendo una nueva madurez y perspectiva de la vida, todo lo que hasta ahora le parecía conocido ya no le es de mucha utilidad para las decisiones que debe comenzar a tomar porque su vida ya no se rige bajo las mismas reglas que dirigían su niñez. Este adolescente sabe que pronto será un joven en camino a su adultez, cuyas preocupaciones serán totalmente nuevas, y, por lo tanto, desconocidas. Esta situación inevitablemente le exige cambios.
Dichos cambios son incómodos, le molestan, le deprimen; pero tiene, sí o sí, que adaptarse para poder evolucionar, transformarse y no quedarse en el camino.
Los políticos, economistas, pensadores y científicos saben muy bien de este asunto, por lo tanto, están hablando constantemente de ello, consolidándose como los principales promotores del dichoso cambio.
El embrollo está en el papel que la sociedad en general está desempeñando en este escenario. La confusión está entre si es protagonista o si está personificando un papel pacifico y secundario; si resulta ser lo segundo, estamos en graves problemas.
Entre los márgenes de estos discursos que adolecen cambios, la sociedad es como una pelota en un juego de ping pong (según un estudio realizado por la NASA es el deporte más complicado que un ser humano puede practicar a nivel profesional), no sabe para donde ir con independencia y se atiene a lo que los jugadores hagan con ella, a veces se sale del juego, pero siempre está entre un lado y otro de la mesa, la cuestión es que todavía no se ha percatado de que sin ella simplemente no hay juego.
Todo esto recuerda la célebre frase de Napoleón, quien se adelantó a su tiempo para manifestar que “las leyes que rigen las circunstancias son abolidas por las nuevas circunstancias”
Entre todo ¿cuál es el rol que está desempeñando Usted en todo esto?
ESCUCHAR DESDE LA TOLERANCIA: EL CAMINO ES LA PARTICIPACIÓN
Por Comunicación Social publicado 2019-12-21
POR: ALEJANDRO FERNÁNDEZ HERNÁNDEZ
El discurso político está desgastado. No es un secreto para nadie. Es más, no solo el discurso, sino los actores políticos, el sistema de partidos e incluso, la percepción sobre la democracia.
Los gobernantes le han quedado a deber a la ciudadanía, no se han atendido las necesidades de las personas, y si nos vamos más atrás, buscando el origen del problema, pudiéramos afirmar que en muchos casos no se les ha escuchado.
El decir que los asuntos de la comunidad deben ser atendidos en exclusivo por quien detenta el ejercicio de gobierno es un error. Ese alejamiento del servicio público de la ciudadanía, yendo más allá, de la ciudadanía organizada, es un despropósito.
Son los padres de los niños y niñas con cáncer quienes conocen de primera mano las necesidades y carencias a las que se enfrentan todos los días en los hospitales, son las familias de las personas desaparecidas las que descubren, sin que nadie se los cuente, los vacíos legales a través del laberinto burocrático por el que transitan en la búsqueda de sus seres queridos.
El no solo ignorar las necesidades de la ciudadanía, sino incluso afirmar que “me da flojera”, como el Presidente López Obrador lo hizo, respecto de la solicitud del activista por la paz, Javier Sicilia, de que pudieran reunirse para pedir el replanteamiento de la fallida estrategia de seguridad,[1] demuestra, más allá del desprecio, una visión de Estado que gobierna desde el autoritarismo, no para todos, no para quien lo cuestiona, no para quien lo critica, ciertamente, no para quien propone algo diferente.
El discurso de, si no estás conmigo, estás contra mí, el borrar la identidad de mexicanos y mexicanas, para convertirla en liberales y conservadores, fifís y chairos -por decir solo algunas expresiones que se han vuelto ya parte del vocabulario común en la conversación diaria- nos regresa más de cien años en nuestra historia.
Somos una nación solidaria que, a pesar de un entorno como el antes descrito, en el que se usa como estrategia política la división, cada vez que una tragedia nos reta, hemos encontrado la forma de unirnos y salir adelante. Basta recordar los sismos y huracanes que han provocado una organización ciudadana desinteresada, en donde no se perciben colores ni preferencias políticas, en donde vemos al que necesita ayuda como lo que es, una hermana o hermano mexicano.
Es por ello que considero pertinente preguntarnos ¿no es válido para todas y todos los que habitamos México, preocuparnos y ocuparnos de los asuntos de nuestro país? ¿No son las distintas voces, las que hablan desde diferentes perspectivas las que pueden aportar al debate público y a encontrar soluciones? ¿Es posible disentir sin ser denostado? ¿Es posible disentir sin denostar? ¿No es la tolerancia un valor de demócratas?
Al plantear estas preguntas surge irremediablemente otra, ¿cuál es el camino entonces, para solucionar los problemas que más sufren las familias en nuestro país y en nuestro Estado? Seguramente quien lee estas líneas tiene su propia respuesta a lo que planteo, en eso, creo está justo el punto al que quiero dirigirme: la participación ciudadana no solo es necesaria, es indispensable, y las y los tomadores de decisión del gobierno, en sus tres niveles y en sus tres poderes, deben escucharla.
En Acción Nacional tenemos una máxima que traduce el principio de subsidiariedad: “Tanta Sociedad como sea posible, tanto Gobierno como sea necesario». Creemos que ese es el camino para el desarrollo, no es mediante una agenda impuesta desde el poder, sino desde una agenda que surja de la Sociedad, que atienda a sus legítimas necesidades, que sepa escuchar y reunir sus diferentes voces, que privilegie el fortalecimiento de Instituciones objetivas, a su servicio, no de quien gobierna.
Ante la realidad que es posible observar, se precisa insistir en el análisis, en la crítica, en la expresión de esta, en la denuncia, en la propuesta, en la acción ciudadana organizada por la solidaridad, el respeto a la dignidad humana y la búsqueda del bien común.
Uno de los grandes ideólogos del PAN, Adolfo Christlieb Ibarrola lo expresó de tal manera, que tal pareciera que lo escribió frente a este tiempo:
«En Acción Nacional concebimos la actividad política como una posibilidad de diálogo entre mexicanos de buena voluntad, que mediante el cotejo de opiniones diversas puedan hacer frente a los problemas de la patria.
Sobre el supuesto del respeto a los derechos de la persona humana y sobre la base de que gobernar no es imponer el criterio de quienes ejercen el poder, sino lograr la participación del mayor número de personas en las responsabilidades del bien común es factible ese necesario acotamiento de acuerdos para la tarea de todos y de divergencias para el diálogo, que Acción Nacional señala como semillas de unidad. Este diálogo, este cotejo de opiniones, acepta la controversia, la discrepancia, la oposición y la pasión por las ideas y solo excluye el prejuicio y el rencor contra los hombres»[2].
Desde el espacio en el que hemos decidido aportar, recordemos siempre que la tolerancia es virtud de demócratas, que el servicio público requiere sociedad, que la sociedad requiere participar, que el gobierno debe escuchar.
[1] Excélsior, México, D.F., 3 de julio de 1969. En: Escritos Periodísticos, pp. 650 y 652
[2 Alberto Morales, A. C. (19 de 11 de 2019). El Universal. Recuperado el 20 de 11 de 2019, de https://www.eluniversal.com.mx/nacion/de-flojera-recibir-sicilia-amlo
UNIDAD COMO FACTOR DE CAMBIO: LA NUEVA ERA PARA ACCIÓN NACIONAL.
Por Comunicación Social publicado 2019-12-21
POR EDGARDO JASSO PUENTE
80 años de historia en esta gran institución, de retos y una enorme lucha por la democracia como factor de cambio, defendiendo los ideales y fortaleciendo las bases que sentaron nuestros fundadores, ese es Acción Nacional, un partido que a lo largo de los años a impulsado la inclusión de hombres y mujeres libres convencidos de nuestra democracia, y de un mejor país.
Hoy nuestro Estado es un referente de cambio, pero sobre todo de unidad, Acción Nacional se fortalece día a día en nuestro querido San Luis Potosí, con el entusiasmo y el trabajo de una militancia ávida de triunfo, convencida de que el mañana es ahora y el 2021 es nuestra mejor ruta.
Quiero compartirles este entusiasmo que no ha dejado de brillar en mi interior desde aquel pasado 25 de agosto, donde los panistas de esta capital Potosina nos consolidamos en torno a la unidad, partiendo de un respeto que nos permita idealizar nuestros mayores sueños y anhelos, a través de objetivos claros que de manera conjunta sé, que pondrán en alto el nombre de nuestra gran institución.
“Se que ha llegado el momento de definir una nueva historia para la democracia, unidos y echados para adelante, en un mismo propósito, firmes y comprometidos con Acción Nacional; hagámoslo con el corazón y dispuestos a caminar juntos, con respeto e inclusión enfocados en refrendar el triunfo en nuestra capital y recuperar el Gobierno del Estado” “Edgardo, Jasso Puente. (2019) Asamblea municipal) San Luis Potosí, S.L.P.
Por ello convoco a toda nuestra militancia a que juntos demos ese gran paso en la historia de Acción Nacional y logremos consolidar un proyecto que nos permita seguir siendo la mejor opción para todas nuestras familias, a través de los principios de nuestra doctrina y pilares del humanismo, mismos que impulso Gómez Morin aquel 14 de septiembre de 1939 en nuestra Asamblea Constituyente con el objetivo claro de sembrar una esperanza en nuestro México y una opción real de cambio para todos los ciudadanos.
Sigamos ese ejemplo de lucha y regresemos a nuestros orígenes a los que hoy en día nos dan la oportunidad de tener un Partido Acción Nacional solido y fortalecido; caminemos con el coraje de Manuel J. Clouthier, el humanismo de Efraín González Luna, con el mérito ciudadano de Don J. Carmen García y los valores de Manuel Gómez Morin por que hoy, es el momento de demostrar de que estamos hechos los panistas unidos en un mismo objetivo y listos para hacer frente a los retos de nuestra ciudad.
80 años que seguirán vivos en el quehacer político de nuestra historia, 80 años que nos hacen vibrar y estar orgullosos de ese gran amor por Acción Nacional y convencidos de que la unidad es nuestra mayor fortaleza, porque sé qué #JuntosEsMejor hagámoslo por San Luis Potosí.
EDGARDO JASSO PUENTE
Presidente del CDM en San Luis Potosí.
SUPLEMENTO | NO FUE GOLPE, FUE SUCESIÓN CONSTITUCIONAL. LA LUCHA HISTÓRICA EN BOLIVIA
Por Comunicación Social publicado 2019-11-15
POR: MSC. JESSICA MAYRA CHURATA H.
El 20 de octubre a Bolivia se le atragantaba la democracia tras un fraude electoral que se logró comprobar con el “Análisis de Integridad Electoral” realizado por la Organización de Estados Americanos (OEA).
Desde las 00.00 horas del 23 de octubre Bolivia asumió un paro indefinido solicitado por los Comités Cívicos de los departamentos de Potosí y Santa Cruz a la cabeza de sus presidentes Marco Antonio Pumari y Luis Fernando Camacho con el lineamiento al respeto y defensa del voto del pueblo en contra del fraude electoral y solicitando segunda vuelta para posteriormente recuperar la democracia en Bolivia con antecedente del 21F.
Para datos consideremos que el 21 de febrero de 2016 (21F) se realizó el referéndum que consulta a la población boliviana para cambiar el artículo 168 de la Constitución Política del Estado que establece que solo puede existir la reelección presidencial por una sola vez, (Constitución Promulgada en mandato de Evo Morales 2009). Ese mismo día 51.3% los votos le dijeron No a la modificación de la CPE. Tras la derrota en urnas, el Movimiento al Socialismo (MAS) actuó rápido y en primera instancia pidió la nulidad del referendo, porque consideraba que el pueblo votó “engañado” por el caso de Gabriela Zapata, una exnovia del presidente Morales que se benefició de esta relación para acceder a cargos importantes. Para abril de 2016, el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, aseguró que un “cartel de la mentira”, conformado por diversos medios, inventó todo el caso Zapata para defenestrar a Morales y hacerle perder el referendo. Desde entonces llamó a esta fecha “el día de la mentira” convirtiéndose en un intento más para desconocer la decisión del pueblo boliviano en los resultados del referendo.
El 18 de septiembre de 2017, una delegación del Movimiento al Socialismo (MAS) entregó un recurso al Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) pidiendo que se declare la aplicación preferente del artículo 23 de la Convención Americana de Derechos Humanos (CADH), referida a los derechos políticos, y se permita la repostulación indefinida. El MAS interpretó que la repostulación era, entonces, un derecho humano (la receta ya se había aplicado en Nicaragua de la mano de Daniel Ortega, en 2009). El 28 de noviembre el Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) emitió la Sentencia Constitucional 084/2017 que dio curso a la “aplicación preferente” del artículo 23 y habilitó la repostulación indefinida y declarando la Inconstitucionalidad de los art. 52.III entre otras en la Expresión “por una sola vez de manera continua” de la Ley Electoral Ley 026 de 30 de julio de 2010. Posteriormente un 04 de diciembre de 2018 el Órgano Supremo Electoral habilita a Evo Morales para ser candidato a Presidente en las próximas elecciones.
Por estos motivos el día 21 de febrero, fecha convertida en símbolo de lucha por la democracia por la oposición y en la que se tuvieron multitudinarios actos de protesta, donde colectivos nacieron con el 21F, la defensa de este voto es el certificado de recuperación de la democracia en Bolivia.
Según analistas políticos el MAS nunca tuvo la intensión de dejar el poder, y se vio reflejado en el PARO INDEFINIDO de los últimos 21 días en Bolivia; donde días después de las elecciones los bolivianos permanecieron en vigilia tras las elecciones presidenciales exigiendo que no exista fraude, empero en el trascurso del mismo día en la ciudad de La Paz sede de Bolivia se encontraron boletas marcadas a favor del MAS y material electoral en manos de personas que no eran funcionarios del Órgano Electoral dando como resultado incendios de los edificios Electorales de Sucre, Tarija y Potosí. El 24 de Octubre a las 7:00 pm hora Bolivia, tras haber mantenido congelado el sistema de conteo rápido alrededor de 24 horas el Órgano Supremo Electoral actualizó por sorpresa los datos dando una estrechísima victoria al presidente Evo Morales al 99,99 % de actas escrutadas, el 0.01% restante fueron de actas anuladas en el departamento de Beni; anunciando la victoria por 10,56 % puntos de diferencia sobre esa, con el anuncio que NO EXISTIRÍA UNA SEGUNDA VUELTA porque la diferencia sobrepaso el 10%, resultados que desataron afirmar en la población boliviana el fraude electoral, y no cumpliendo el art. 166 de la Constitución Política del Estado que prevé una segunda vuelta electoral entre las dos candidaturas más votadas con diferencia de un 10%.
El 10 de Noviembre la Secretaría General de la OEA emite un comunicado en el que considera que el proceso electoral debe comenzar nuevamente, a las pocas horas Evo Morales anuncia que se tendrán nuevas elecciones con un Órgano Electoral renovado; y al no ser aceptado por la población boliviana con casi 20 días de paro general demostrando unión entre todos los departamentos sufriendo el resultado de diez muertos y un centenar de heridos, el mandatario Evo Morales RENUNCIA a sus funciones por el pedido de los bolivianos.
Acto que desato a nivel mundial una confusión entre si fue un golpe de estado como lo mencionaron varios medios internacionales o en realidad fue una renuncia. Cabe la pena aclarar ante el mundo entero que Evo Morales Renunció tras haber surgido un pedido de las Fuerzas Armadas de Bolivia a la cabeza de Williams Kaliman, quien en base al art. 20 de la Ley Orgánica de las Fuerzas Armadas “SUGIERE” a Evo Morales abandone el cargo para pacificar el país. Jugada no tan clara por el MAS para que Evo morales retorne a su mandato tal como sucedió con Chávez el 2002.
Renuncia que no fue a consecuencia de un “golpe de Estado” sino fue el resultado de una rebelión popular contra un cuestionado proceso electoral del Órgano Supremo Electoral que perdió la legitimidad tras varios desatinos y tras haber pasado casi tres semanas de paro indefinido, fraude cometido como un delito comprobado por la OEA, llamado el “fraude electoral más grande en la historia de Bolivia” dicho por el ex embajador de Bolivia ante la Organización de los Estados Americanos (OEA), Jaime Aparicio.
Según el análisis del Dr. José Antonio Rivera Santivañez Abogado Constitucionalista desde el momento en que Evo Morales y Álvaro García Linera comunicaron su decisión de renunciar al cargo y oficializaron la renuncia por escrito ante la Asamblea Legislativa Plurinacional, la aplicación de la sucesión presidencial prevista por el art. 169.I de la Constitución dependía de la decisión de la Asamblea Legislativa; ya que por previsión del art. 161.3 de la Constitución es atribución de la sesión conjunta de senadores y diputados admitir o negar la renuncia del Presidente y del Vicepresidente del Estado; por lo que hasta que dicha Asamblea no se pronuncie no se podía aplicar la sucesión presidencial y los renunciantes debían permanecer en el cargo, no podían abandonar hasta que se opere la sucesión presidencial porque no podían dejar sin conducción al Estado.
El día martes 12 de noviembre, debido a que Evo Morales y Álvaro García Linera sin esperar que la Asamblea Legislativa Plurinacional se pronuncie sobre su renuncia, abandonaron el territorio nacional en un avión de la Fuerza Aérea de México acogiéndose al asilo concedido por el gobierno de ese Estado. Con esa acción han incurrido en la cesación del cargo prevista por el art. 170 de la Constitución, por cuyo mandato el Presidente cesará en su mandato, entre otras razones, por ausencia o impedimento definitivo, ya que su ausencia del territorio nacional no fue por cumplimiento de funciones, sino acogiéndose a un asilo político, dando por hecho su renuncia.
Frente a la cesación del cargo por ausencia y no encontrándose en Bolivia Evo Morales ni Álvaro García Linera, se activó la sucesión presidencial prevista por el art. 169.I de la Constitución, por cuyo mandato “En caso de impedimento o ausencia definitiva de la Presidenta o del Presidente del Estado, será reemplazada o reemplazado en el cargo por la Vicepresidenta o el Vicepresidente y, a falta de ésta o éste, por la Presidenta o el Presidente del Senado, y a falta de ésta o éste por la Presidente o el Presidente de la Cámara de Diputados”; caso en el que ya no era necesario que la Asamblea Legislativa Plurinacional considerara la renuncia para aceptarla o negarla; asimismo no se requiere de una Ley de Proclamación; así lo ha aclarado el Tribunal Constitucional Plurinacional en Comunicado Público.
Por previsión del art. 30.I del Reglamento General de la Cámara de Senadores, la directiva de esa Cámara está conformada por un Presidente, dos Vicepresidentes y tres Secretarios; y por previsión del art. 36.a) del referido Reglamento Son atribuciones del Segundo Vicepresidente: reemplazar al Presidente y al Primer Vicepresidente, cuando ambos se hallen ausentes por cualquier impedimento. Conforme a esas normas, ante la renuncia hecha pública por la Presidente y el primer Vicepresidente de la Cámara de Senadores, se encontraba en ejercicio de la Presidencia la segunda Vicepresidente, en quien recayó la sucesión presidencial. Cabe advertir que en el Reglamento General de la Cámara de Senadores no existe ninguna norma que disponga que la renuncia al cargo de Presidente, Vicepresidente o Secretarios de la Directiva de dicha Cámara está sujeta a la aceptación por la Cámara declarado en el art. 28 inciso f) del Reglamento General del Senado Boliviano, y después de esos parámetros Bolivia cuenta actualmente con una Presidenta Constitucional en legítimo mandato.
Ahora bien, Evo Morales siendo un mandatario populista y ante la inestabilidad política en Venezuela solo pudo acogerse al asilo político que le ofreció México cumpliendo con las normativas previstas en el art. 11 de la Constitución Política de los Estados Mexicanos así como la Ley de Refugiados protección complementaria y asilo político, desenlace que condujo a varias controversias en contra el Presidente López Obrador y otros Estados.
Para concluir no olvidemos que a pesar del discurso de odio, racismo y división del Ex Presidente Evo Morales entre los ciudadanos e indígenas, en Bolivia ya empezó el efecto dominó y no se dejara esperar en la reivindicación de la democracia en América Latina.
LOS RETOS DEL PAN EN EL SIGLO XXI
Por Comunicación Social publicado 2019-10-29
POR: JOSÉ LUIS PÉREZ CASTILLO
Sin duda alguna la historia de Acción Nacional se resume en una lucha constante de esfuerzos por lograr democratizar la vida pública de este país, constituir una patria ordenada y generosa y una vida mejor y más digna para todos.
Durante los 300 años de México como Colonia del Imperio Español o 200 años como nación independiente, este país ha tenido diversos factores comunes a lo largo de su historia, desigualdad, inequidad, pobreza, injusticia e inseguridad. En algunas épocas estas se han acrecentado, incluso fueron detonantes para los grandes movimientos o acciones ciudadanas que repercutieron en los grandes cambios institucionales del estado mexicano.
Manuel Gómez Morín en su ensayo de 1915, un ensayo dedicado a su generación, reflexionaba acerca de la realidad del momento y de la necesidad de un cambio profundo en el país, de ahí el llamado a la revolución espiritual y transformación de las grandes instituciones de la nación para contribuir al bien común. Durante la asamblea constitutiva de Acción Nacional en una de sus frases inmortales conminaba a los panistas a que “no olvidemos, sobre todo, que nuestro deber es permanente, no lucha de un día sino brega de eternidad y herencia para nuestros hijos.”
A 80 años de este suceso queridos lectores, los invito a hacer un ejercicio de imaginación para que se sitúen en cada uno de estos momentos históricos, para que puedan visualizar un país al que le hacía falta y le hace falta seguir avanzando en temas de gobernanza, derechos humanos, igualdad, de fortalecimiento institucional. La visión de los grandes ideólogos de Acción Nacional como Castillo Peraza reflejan con precisión el reto de un buen gobierno, ese que no le quita el tiempo a los ciudadanos.
El PAN del siglo XXI tiene un sinfín de retos, no solo debe ser el mejor aliado de la sociedad civil, sino debe ser la institución que siga contribuyendo a la transformación de la vida política y social de este país. La alta polarización ideológica y el movimiento de las corrientes políticas en el mundo crean un vasto espectro de opinión pública que llega caer en el divisionismo nacional. Es necesario buscar la conciliación al interior del partido y entre los ciudadanos y trabajar en la actualización de los principios de doctrina que hoy en día necesitan mostrar empatía con los problemas que agobian a las familias mexicanas.
EL PAN HA SIDO Y SIEMPRE SERÁ ENEMIGO DEL TOTALITARISMO, AUTORITARISMO, DESIGUALDAD, DE LA FALTA DE OPORTUNIDADES Y LIBERTADES, DE LA APATÍA POLÍTICA, PROMOVIENDO DESDE SU FUNDACIÓN POR EL CONTRARIO LA PARTICIPACIÓN CIUDADANA, SIENDO CONGRUENTE CON ELLO EN UNA FORMA DE HACER POLÍTICA QUE FUE BRILLANTEMENTE SINTETIZADA POR MAQUÍO CUANDO DIJO: “TANTA SOCIEDAD COMO SEA POSIBLE Y TANTO GOBIERNO COMO SEA NECESARIO”.
La rendición de cuentas es una práctica que por muchos años persiguió Acción Nacional, hoy, nos encontramos nuevamente luchando contra el fantasma del pasado, ese viejo conocido que tembló y tiembla al oír nuestro pregón, que se ha vuelto a instaurar en Palacio Nacional con un sistema de gobierno que se las ingenia por cualquier medio para no tener que hacerlo, con medios antidemocráticos que buscan la perpetuidad de su sistema neo populista de izquierda autoritario y totalitario.
Alguna vez dijo Carlos Castillo Peraza también que “la democracia no es el peligro. La democracia es la oportunidad”. He ahí que debemos considerar los panistas el reto más grande, la lucha por que los valores de libertad, verdad y justicia permanezcan en nuestra sociedad, que tengamos una sociedad donde las mujeres y los niños puedan desarrollarse sin miedo a que les pase algo por el simple hecho de encontrarse en la calle ¡qué no exista más violencia para ellos!
El reto también de que los grupos vulnerables sean plenamente reconocidos (pueblos autóctonos, personas con discapacidad y la comunidad LGBTIIIQ), que no sigan siendo violentados en sus derechos, que podamos vivir en un país democrático con una ciudadanía participativa e involucrada en la toma de decisiones de gobierno que afectan su día a día y una economía fuerte y estable.
Por último, amigos, los invito a reflexionar y entonar nuestro glorioso Himno el cual es una proclama de nuestro ideal, la cual se divide en cinco partes fundamentales: una declaración, una amenaza, una propuesta de valores y acciones, un minuto de silencio para honrar y una profecía. Esta alocución refleja la historia de lucha y sacrificio de cientos de militantes y simpatizantes de Acción Nacional, gracias a los cuales podemos gozar de las garantías de libertad que hoy tenemos los mexicanos, y asumir la responsabilidad tan grande que elegimos al formar parte del PAN.
AMIGO Y AMIGA, SIÉNTETE ORGULLOSO Y ORGULLOSA REALMENTE, DE FORMAR PARTE DEL MOVIMIENTO QUE MUEVE LAS ALMAS, AL QUE NO LE FALTAN LOS MOTIVOS ESPIRITUALES, AQUEL QUE TE RECUERDA QUE AQUÍ NADIE VIENE A TRIUNFAR NI A OBTENER; QUÉ SÓLO UN OBJETIVO HA DE GUIARNOS: EL DE ACERTAR EN LA DEFINICIÓN DE LO QUE SERÁ MEJOR PARA MÉXICO.
“LAS OBRAS QUE INSPIRAN, LA PASIÓN Y PODER DE LUCHA, EN LA VIDA DE UN POTOSINO.”
Por Comunicación Social publicado 2019-10-29
POR JUAN CARLOS MARTÍNEZ DON JUAN
El siglo XX es un retrato que como en ningún otro tiempo pudo relatar injusticias tan aberrantes, que culminaron con la muerte de personajes que ofrecieron la ilusión de crear un mundo maravilloso. Sí, aquél en el que las mujeres pudieran votar, los niños tuvieran derechos, los hombres tuvieran salarios y trabajos dignos, pero sobre todo, aquél en el que el poder sirviera para ayudar a los ciudadanos más pobres.
La historia no ha sido generosa para algunos hombres, que han actuado con convicción de ciudadanos libres, en voz y pensamiento. El México de los años 30´s era todavía un país desnudo y muy golpeado por la revolución mexicana, en ese contexto están los orígenes del pensamiento filosófico del gran Manuel Gómez Morín. Quién alcanzó a tener una visión del enorme problema social que representaba el autoritarismo de los gobiernos post revolucionarios que habían gobernado hasta ese momento sin ninguna sensibilidad para con los nativos de las regiones o los grupos más pobres que había dejado la revolución.
Los grupos desbandados de revolucionarios y sus familias con huérfanos, necesitaban con urgencia paz y seguridad social, y clamaban por un salvador que los reconociera como parte del pueblo. Fue entonces el momento más indicado para nuestra historia, en el que apareció en escena un pequeño grupo de libres pensadores, que soñaban con que la libertad y la democracia, que soñaban con una igualdad que se necesitaba, pero que solo la justicia del tiempo, les daría la oportunidad a unos cuantos de verla en vida.
Rápidamente se corrió el rumor de que un grupo de jóvenes letrados (los panistas fundadores) buscaban una realidad que muchos consideraron utópica en aquel momento. En la ciudad de México empezaban a promover ideas consideradas escandalosas basadas en ideología de libertad de pensamiento y dignidad humana, que su lucha era con ideas y no con armas.
Ahora llegaba el turno al estado potosino, los oriundos del lugar, estaban mermados y muy dolidos por la situación nacional, no habían pasado más de diez años de una guerra encarnizada entre el gobierno y los cristeros, quienes luchaban por el libre ejercicio de sus creencias.
En ese contexto se encontraba aun la reticencia de un régimen autoritario, como diría Don Manuel Gómez Morín en su Ensayo 1915, agonizante; que no aceptaba que el país se preparaba para entrar en una nueva etapa política. Las agrupaciones que podían ofrecer eso eran escasas, tal vez solo el PAN.
Los potosinos entendían que solo había un partido tradicional, que era totalmente autoritario y cruel con aquel que manifestara una idea diferente a lo que promulgaba. Durante el transcurso del siglo, los valientes que decidieron creer en Acción Nacional vivieron tiempos difíciles, de persecución, sacrificios e incluso asesinatos a aquellos seguidores de ideas libres.
La historia no se detuvo para nadie, menos para los seguidores de la verdad. Día a día siguieron luchando, con ese trabajo que pocos ven, pero es efectivo. Sí ese que de boca en boca transmite paz e ideales, desde sus dignos recintos y hogares, dignificando ese sueño de esperanza. Al enseñar los principios de la dignidad de la persona humana, bien común, solidaridad y subsidiariedad a los miembros más cercanos a ellos y sus familias. Todo ello a sabiendas del riesgo que significaba ir contra el régimen.
México no se podía retraer de la situación mundial, con el inicio de la Segunda Guerra, la participación de Estados Unidos en ella y su solicitud de apoyo al pueblo mexicano en el campo y en el suministro de materia prima, alimentos y metales, se dio un contexto propicio para la difusión de los ideales de la política humanista.
En los años 50´s las personas eran valoradas por su palabra y sus ideas, era posible reconocer ciudadanos honorables, con convicciones y principios firmes, que por ello, encontraron afinidad con Acción Nacional.
Un cambio de paradigma estaba por ocurrir, en el año de 195 las mujeres en todo el país pudieron ejercer su voto por primera vez, fue algo que sin duda causó polémica y provocó reticencia.
La pregunta en ese momento era ¿qué sucedería después con las mujeres? El reciente reconocimiento de los derechos políticos de las mujeres cambió el escenario político ya que se integraría a la lucha política a un grupo muy poderoso de posibles votantes, la mitad del padrón electoral.
Acción Nacional adelantado en su tiempo, desde su Asamblea fundacional reconoció la importancia de la participación política de las mujeres y ese mismo año instaló una organización interna que promovería el involucramiento de las mujeres en la vida política del partido, con el objeto de llegar a ser un partido sólido, abierto a aceptar todas y todos aquellos dispuestos a participar en las decisiones del país.
Es importante apuntar que se tomó como prioridad alentar la inclusión de la juventud en la vida partidista, recordando que fueron adultos jóvenes quienes fundaron el partido. El reto a finales de los años 80´s fue conformar una organización fuerte y representativa en el partido que brindara espacios de oportunidad a los jóvenes, es de esta manera que se conforma Acción Juvenil.
Comenzando así el andar de enseñanzas entre los jóvenes en todo el país, su incursión cambio de forma drástica la opinión, que se tenía de ellos, porque se integraron como personas, libres y con derechos, que opinaban, proponían y ya en algunas ocasiones participaron en las decisiones, con acertadas acciones que ayudaron a desarrollar la cultura y la educación en el país.
Un partido sin valores sustentados en la dignidad humana, será un partido destinado al fracaso, pues no está preparado para comprender las necesidades de los grupos vulnerables, de los ciudadanos. Por eso aplaudo que Acción Nacional sea el partido que despierta la conciencia política de la ciudadanía que contribuirá a la gesta del bien común, sí, el PAN, el PAN de todos, un partido de personas rebeldes, libres y conscientes, que denunciaran y combatirán las injusticias que se comenten contra los que menos tienen, aquellos a quienes les vulneran sus derechos y a la corrupción desmedida o al mal manejo de los gobiernos sean propios o ajenos.
Son ochenta años de lucha, aprendizaje y formar instituciones sólidas que den confianza. México hoy más que nunca necesita de Acción Nacional, el país sufre un problema de visión de estado el cual afecta nuestras relaciones con el mundo, pero más que nada, la relación entre nosotros como mexicanos. Sus políticas públicas con base a dadivas, promueven una revolución popular que aumentaran las necesidades y la vulnerabilidad de las personas más pobres, pero no mejoraran las condiciones de vida de millones de mexicanos, lo que aumenta la desigualdad y la falta de crecimiento, de oportunidades.
En el siglo que recién empieza, solo se podrán mantener vigentes aquellas agrupaciones políticas que consientes del rol que juegan en las necesidades del país, renueven su oferta política con una plataforma política y principios de doctrina acordes a las realidades y retos que México presenta, lo que se traduzca en más y mejores oportunidades de crecimiento, fuentes de trabajo, fortalecimiento de las instituciones educativas, de salud, seguridad y de participación ciudadana.
Los panistas estamos en un proceso de evolución y crecimiento partidario, que a diferencia de otros partidos los cuales sufren crisis verdaderas u otro partido que conjunta en sí las peores prácticas y acciones corruptas del pasado, ese partido que representa un retroceso para la vida de México, nosotros trabajamos con una fuerte base doctrinaria y en vías de la unidad, lo que nos permite ser sin duda alguna los mejores aliados de la sociedad civil, pues Acción Nacional nace de la sociedad para la sociedad.
Este septiembre será una fecha memorable, celebraremos que somos el partido más antiguo del país, el partido que ha tenido los únicos argumentos para que el pueblo mexicano siga pensando en que representamos progreso y seguridad social, que somos parte fundamental, en el desarrollo de este país, que somos parte de un pueblo que está despierto, que ya no es fácil amedrentar, festejaremos la historia de todos los panistas.
Debemos estar listos y preparados, sumando voluntades, ideas, siendo aliados de la sociedad civil organizada que necesitan aportar sus ideas para fortalecer a un estado que ha seguido en medio de la pobreza, la violencia y la corrupción.
Ser panista es una de las máximas distinciones que como ciudadanos podemos aspirar, la convicción de nuestros líderes fundadores, nos dio la certeza para saber quiénes somos y hacia donde debemos partir, porque somos sobrevivientes del sistema corrupto que gobernó más de 80 años y que hoy con Andrés Manuel López Obrador pretende volverse a perpetuar, somos historia viviente que logramos sobrevivir sin vivir de la tranza o de las practicas opresoras con las que vivieron felices aquellos traidores de la patria, pues la vida política no se resume a solo participar cada tres años en las renovaciones de ayuntamientos, diputaciones o una senaduría o gubernatura, sino la verdadera incursión está en participar activamente con ética, en el que hacer público, el asistir puntualmente a trabajar, lograr que nuestros hijos vayan a una escuela digna y adquieran los conocimientos necesarios que mejoren en un futuro su condición de vida, en no tomar las cosas que no son nuestras o en mentir y engañar al próximo, esa es la verdadera participación, al formar y en convertirnos en los ciudadanos que esta nación merece.