EDITORIAL – MAYO

EDITORIAL – MAYO

Por Comunicación Social publicado 2019-05-13


POR ALEXANDRA DANIELA CID GONZÁLEZ
En la lógica de menosprecio e incluso ataque al esfuerzo y aporte de las OSC a la vida pública del país por parte del gobierno federal, observamos una constante sucesión de toma de decisiones errática y errónea, acciones gubernamentales contradictorias, declaraciones opuestas entre sí de funcionarios del mismo gobierno, políticas públicas de ocurrencia que re victimizan y violentan institucionalmente al sumir en la incertidumbre a la población más vulnerable.

Las inconsistencias llegan a tal grado, que es difícil incluso pensar que solo se deban a la clara incompetencia de sus funcionarios y al sello de improvisación que pone este gobierno en todo lo que hace.

Es evidente una postura ideológica paternalista que, además de la regresión que ésta supone, asume que la sociedad es un conjunto de personas que es incapaz de organizarse para contribuir a resolver las problemáticas que vive. Alejándose totalmente de la Gobernanza, es decir, de la posibilidad de la apertura y suma coordinada de esfuerzos para atender los retos, entre Gobierno y Ciudadanía.

Esta reflexión es presentada en la colaboración de Juan Antonio López Baljar, quien desde una visión enteramente ciudadana describe acerca de los peligros de un gobierno cerrado y centralizado.

Como lo afirmamos en el primer número de esta publicación, pretendemos que este sea un Foro de expresión no solo para militantes y funcionarios y servidores públicos del partido, sino también para ciudadanos y ciudadanas comprometidas con su entorno.

En este sentido escribe también Silvia Juárez quien desde la perspectiva de las responsables de las Estancias Infantiles en San Luis plantea las graves consecuencias que ha tenido la decisión del Gobierno Federal de suspender el apoyo histórico que se ha realizado para este programa.

Aunado a ello, el Senador Marco A. Gama Basarte relata la asesoría y apoyo legal que brindó a 102 Estancias en el Estado que decidieron ampararse y los avances y resultados que han tenido, en beneficio de las Estancias, las madres y padres trabajadores, y sobre todo, de las niñas y niños potosinos beneficiarios de las mismas; al mismo tiempo que escribe también el Dip. Rolando Hervert quien explica la iniciativa que presentaron como Grupo Parlamentario del PAN en el Congreso del Estado y que tiene como objeto que el presupuesto destinado a las Estancias sea cubierto por el Gobierno del Estado.

Por otro lado, quisimos retomar también la sucesión de hechos que han mantenido en la incertidumbre a los Refugios para Mujeres, sus Hijas e Hijos que Viven Violencia Extrema, realizando la relatoría Nallely Rivera, mientras que Elizabeth Rapp, la Directora General del Refugio Otra Oportunidad A.C. explica el alcance y la importancia que tiene los Refugios para salvar vidas, en un Estado en el que no se ha podido erradicar el doloroso delito de feminicidio y que tiene una alerta de género que ha resultado  insuficiente ante la escalada de violencia contra las mujeres.

¿Se mantendrá el recurso para los refugios el siguiente año? ¿El arbitrio insensato del Ejecutivo decidirá nuevamente cancelar la Convocatoria el próximo año?

Por otro lado Daniel Cardiel reflexiona acerca de los peligros para el Federalismo y la democracia que representa la demagogia y el centralismo mientras que Jesús Cuaranta hace un llamado esperanzador a la acción. En medio de tantas malas noticias, hay muchas cosas que están en nuestras manos y que podemos hacer.

En este sentido, Raúl Rodríguez Guerrero plantea acciones concretas en materia de mejora regulatoria que están impulsando desde el Ayuntamiento de San Luis Potosí, políticas públicas que buscan hacer más eficientes a las Instituciones, simplificar los trámites y tener un óptimo funcionamiento de las actividades.

Por último, José Luis Pérez Castillo escribe acerca de Manuel J. Clouthier, el Maquío, perfil de nuestra historia que con su ejemplo y lucha ante el régimen populista y antidemocrático de su tiempo, ayudó a fortalecer la posición histórica del lado de la ciudanía que ha tenido siempre Acción Nacional:
“Tanta Sociedad como sea posible, tanto Gobierno como sea necesario”.
GÓMEZ MORIN, UN SABIO ADELANTADO A SU TIEMPO

GÓMEZ MORIN, UN SABIO ADELANTADO A SU TIEMPO

Por Comunicación Social publicado 2019-04-15


POR JOSÉ LUIS PÉREZ CASTILLO
Muchas veces los panistas hacemos referencia a las frases de Don Manuel Gómez Morin, creo que la gran favorita sería “Las Ideas y los valores del alma. Son nuestras únicas armas; no tenemos otras, pero tampoco las hay mejores”, es el gran referente idealista del Partido Acción Nacional solo por ser su principal fundador. Pero poco realmente sabemos de Don Manuel, de su carrera o de las cosas que hizo para transformar al país, más allá de haber fundado en conjunto con otros grandes hombres a Acción Nacional, un partido humanista que en mi creencia particular apuesta por una tercera vía.
Manuel Gómez Morin vio la luz por primera vez el 27 de febrero de 1897, en el antiguo mineral de Batopilas, un lugar perdido en las profundas barrancas de la Sierra Tarahumara.  Hijo único de Manuel Gómez Castillo, de Bustablo, Provincia de Santander, España y de Concepción Morin del Avellano, de Parral, Chihuahua.

En 1902 su madre se muda con el a Parral, a raíz de la muerte de su padre, luego a la ciudad de Chihuahua, por una muy corta temporada y después a León, Guanajuato. Estudio en el Colegio del Sagrado Corazón y después en la Escuela de María Inmaculada, para 1913 estudio el quinto año de preparatoria en la Escuela Nacional Preparatoria tras mudarse junto a con su madre a la Ciudad de México.  En esta Escuela conoció a el maestro Caso, único residente en México del Ateneo de la Juventud.

En septiembre de 1916 Manuel Gómez Morin funda con otros compañeros -formado por el propio Gómez Morín, Vicente Lombardo Toledano, Alfonso Caso, Antonio Castro Leal, Teófilo Olea y Leyva, Alberto Vásquez del Mercado y Jesús Moreno Baca (rescatado de la oscuridad recientemente por Gilberto Adame en su libro El séptimo sabio)- la Sociedad de Conferencias y Conciertos, con el fin de propagar la cultura entre los estudiantes de la Universidad Nacional de México, a este grupo lo apodaron con el tiempo sus compañeros como “Los Siete Sabios”. Grupo al que estrecharon amistad Luis Enrique Erro, Daniel Cosío Villegas, Juvencio Ibarra o Manuel Toussaint.

Manuel Gómez Morín refería mucho a sus maestros pero es en el Maestro Caso, quien a mi parecer deja una marca visible en él, al mencionar; “me dio, como a tantos, el firme asidero de la certeza del espíritu, de la existencia de una tabla de valores superiores, de la libertad insobornable, para salir del caos mental y moral de aquel tiempo de crisis, personalmente agravado por el tránsito de la vida y de la escuela en la quieta y católica provincia, a la Capital y al mundo intelectual, en la anarquía de una coyuntura en la que ocurrió el derrumbe del positivismo, del intelectualismo, del cientifismo, tan definitivamente establecidos en apariencia, y parecía deslizarse sin freno al materialismo y a la barbarie. Don Antonio fue, así, el Maestro; el que abrió horizontes y abrió caminos y centró inquietudes y volvió concurrentes y permitió darles sentido a los más diversos movimientos espirituales de aquel momento de hervor”. (Jus, 1973)

No solo los Siete Sabios participaron en las actividades culturales de la Universidad, combatieron el estrecho profesionalismo en los planes de estudio de la misma, además de exigir su autonomía. Desde aquí empezó el camino de un hombre que reformo la vida pública institucional de este país pues se convirtió en presidente de la sociedad de alumnos de la Facultad de Jurisprudencia y en octubre de 1917 realizo escrito a la Cámara de Diputados pidiendo se acordara la Autonomía de la Universidad y para que fuera rechazada la decisión del Senado de incorporar el Departamento Universitario al Ministerio de Gobernación.  En 1918 pronuncia un discurso en el octavo aniversario de la segunda fundación de la Universidad, obra de Justo Sierra donde menciona.  “Una política Universitaria sana y liberal vendrá a ser, mejor que todos los preceptos legislativos, la base sólida de una provechosa reforma. Por que no es escribiendo leyes en el papel, sino grabándolas en el bronce de la conciencia nacional, como se enaltece y se hace libre a un pueblo

“Generación de 1915” llamo así Gómez Morin a sus contemporáneos en un titulo que se llamo 1915 y que escribió en 1926. Este opúsculo llamaba a su generación a aliviar los problemas históricos del país. El mismo lo llamó nuestro “Dolor” a través de la Técnica”. Por lo que se aprecia que entendía muy distinto al dogmatismo tecnocrático de nuestro tiempo.  En este documento proponía que, a partir del conocimiento objetivo, científico de los problemas, para hallar las vías de solución no solo racionales y expeditas, sino las sensibles y creativas.  Esta directriz fue la que aplico para la fundación del Banco de México y el Banco de Crédito Agrícola, instituciones de gran relevancia para el Presidente Calles.   Pero 1915 ¿Por qué? Porque fue ese año donde Don Manuel vio con los ojos bien abiertos, de su recién juventud -tenia 18 años entonces- un México donde existía la necesidad, oscuridad, un pueblo, la revolución parecía fracasar y se perdía la fe, más de este caos y del aislamiento que vivieron los mexicanos por la gran guerra, fue que “nació ahí la revolución, nació un nuevo México, una idea nueva de México y un nuevo valor de la inteligencia en la vida.” ¡Existían México y los mexicanos!

Fungió como asesor de la Embajada Rusa en diversos temas legales, gracias a esto se le indicio de tendencias comunistas. Fue promotor de la fundación de la Escuela de Economía y la Escuela Bancaria y Comercial entre 1919 y 1934, miembro de la Comisión Organizadora del Banco Nacional Hipotecario Urbano y de Obras Públicas (1926-1927) ahora Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos, miembro de la Asociación Nacional Hipotecaria (1927-1928). Redactor entre 1921 a 1936 de diversas leyes como la primera comisión de estudios del Seguro Social, de la Ley de Títulos y Operaciones de Crédito, Ley de Instituciones de Seguros, de la Ley Orgánica del artículo 27 en materia de petróleo, la Ley Orgánica del artículo 28 Constitucional en materia de monopolios.  También participo en reformas al Código de Comercio y a las leyes de las Cámaras Nacionales de Comercio, Cámara Nacional de Irrigación y de la Comisión Nacional de Caminos y fue Presidente del Consejo Administrativo del Banco de México hasta 1929 tras la creación de dicha Institución financiera.

Fue Director de la Escuela de Jurisprudencia por nombramiento de José Vasconcelos y en 1933 después de la huelga provocada por el anuncio de la Universidad Nacional de adoptar una orientación marxista, fue nombrado Rector Interino y días después como Rector de la UNAM. Definiendo en palabras del Dr. Francisco Larroyo las practicas del Rector Gómez Morin; “concibe y pone en práctica uno de los mejores Estatutos que han normado el ejercicio de la docencia y la investigación en la Universidad con el lema Austeridad y Trabajo” rescatando con esto a la Universidad de influencias extrañas a ella y evitar que por “hambre” la misma se rindiera al Estado Mexicano, pues solo le fincaba un recurso de 10 millones de pesos y que recibió virtualmente. A parte de lo que generaba la Universidad por si misma (setecientos cincuenta mil pesos anuales) Gómez Morin logro del Secretario de Hacienda la emisión de timbres “pro-Universidad” que, según Don Luis Calderón Vega, no fueron como un gesto gratuito por parte del Gobierno, pues existían varios pagos a favor de Manuel por su participación en la redacción de diversas leyes en el Gobierno de Calles y que el propio Gómez Morin devolvió sin si quiera verlo.

Gracias a la generosidad de profesores y empleados que renunciaron a sus sueldos o aceptaron reducciones, es como subsistió la Universidad asegurando un patrimonio que asegurara la autonomía. A propósito, de esto el Lic. Miguel Estrada Iturbide ha dicho que, en 1933 y frente a la disyuntiva entre el subsidio y la libertad, la Universidad opto por la libertad, “porque en aquella hora, por los labios del joven Rector, sí hablo el Espíritu”. Al finalizar el año 1934 y después de renunciar a la Rectoría, la Universidad confirió el cargo de Doctor Honoris Causa a Gómez Morin y la Academia Mexicana de Jurisprudencia en 1935 el premio Peña y Peña por su labor desempeñada como Rector.

Para ese entonces Gómez Morin se sumo en primera fila a la campaña por la Presidencia de la Republica de José Vasconcelos, a la cual se sumaron otros dos de los siete sabios, Vázquez del Mercado y Olea y Leyva.  Esta campaña despertó en Gómez Morin la antigua idea de que los males de México deben ser atacados de fondo y haciendo un llamado a los ciudadanos para que participen en forma permanente y organizada en la vida pública.  En palabras de Manuel J. Clouthier hoy en día y que decía con convicción y contundencia; “Tanta sociedad como sea posible y solamente el gobierno que sea necesario.” Llegado el momento varios estudiantes que habían dado la pelea por la Autonomía de la Universidad, buscaron en Gómez Morín con la única finalidad de luchar por México, el propio Don Luis Calderón menciona –que con la idea de revivir con él los viejos laureles del vasconcelismo. –[2] Sin embargo la visión de nación y el amor por la misma de Don Manuel era tanto que replanteo esa cruzada cívica en un organismo político que desde findes de 1938 se trabajo con la mayor intensidad, auxiliado por un selecto grupo en la constitución de lo que hoy conocemos como Acción Nacional.

Así los 14, 15, 16 y 17 de septiembre de 1939 se celebró la histórica Asamblea que aprobaría los Estatutos, Principios de Doctrina y el Programa Mínimo de Acción Política del Partido, que en las palabras inmortales de Don Efraín González Luna; “No es el primer intento respetable de acción política en nuestro país; pero sí el único que con propósito y constitución específicamente políticos, con amplitud receptiva verdaderamente nacional, ha podido afirmarse orgánicamente desde el primer momento y establecer cuadros permanentes y activos en toda la República, alrededor de un sistema doctrinal y programático que, conjugando los principios universales en que se formula la naturaleza del hombre personal y social con los datos propios de la comunidad mexicana, da respuesta y abre caminos a todos los requerimientos y reivindicaciones legítimos… Gómez Morin recluto el equipo inicial, erigió la doctrina, movió las almas tras el ideal resucitado o recién nacido, dio vida y dirección a Acción Nacional.”

A pesar de su definida actitud política de oposición, Don Manuel Gómez Morin siempre fue consultado por Presidentes de la República de manera extraoficial sobre cuestiones monetarias, fiscales y hacendarias, sobre diversos temas económicos, sobre el campo y problemas políticos, que sin regateo alguno, reconocimiento público y naturalmente sin remuneración, siempre apoyo con memorias y trabajo al ejecutivo federal.

La última intervención pública de Don Manuel fue en una entrevista que se publico para el Excélsior en primera plana el 9 de enero de 1970, “México necesita -dijo- una revolución real, estructural, que no sea solamente el cambio de grupos de personales. No hablo de lucha armada, porque no creo en ella… En el fondo de todo, lo impredecible es un cambio de actitud, un paso hacia la autenticidad, hacia la sinceridad. Esto implica una profunda cuestión de orden moral, perdida de vista en medio de una larga, muy larga simulación”.

La luz que dio Manuel Gómez Morin a este país termino el 19 de abril de 1972 rodeado de su esposa e hijos en su casa en la Calle del Árbol en la Col. San Ángel.

Han pasado 47 años del fallecimiento de Don Manuel Gómez Morín quien fue un hombre que conjugo de manera particular el honor, lealtad, compromiso, respeto, entrega, amistad y amor, no solo por los suyos, sino por sus amigos y México.  Fueron muchas las almas que acompañaron a Don Manuel, misioneros fundadores de varias instituciones como se mencionó el saldo es impresionante: el Politécnico, los institutos dedicados a la salud (Cardiología, Nutrición, Enfermedades Tropicales), el INAH, el Observatorio Nacional, los principales institutos de la UNAM, El Colegio de México y el Fondo de Cultura Económica, varias revistas perdurables, la CTM, el PAN, el TEC y el ITAM, para no hablar de las empresas privadas. El entramado institucional que aún nos sostiene es obra suya. (Krauze, Dos generaciones 1915 y 2015, 2015)

Gómez Morin fue el pionero en la actividad constructiva de México, pensaba que la edificación civilizada del país era una misión en el sentido de la palabra, nos invita a caminar juntos para curar el dolor que se provocan hombres contra hombres y así mejorar nuestra condición humana. la vida como desinterés y caridad», que tanto les había predicado Antonio Caso.
«Una nación traicionada», llamó Gómez Morín a México en octubre de 1927; «traicionada en su destino político, en su economía, en los afanes del pueblo que ha sido cínicamente engañado con un malabarismo de palabras revolucionarias». (Krauze, 2013)
Pero él fue el hombre que calibro un proyecto práctico para modificar a largo plazo la vida política de México, eso somos nosotros, Acción Nacional. Pues él decía que no era tarea de un día sino brega de eternidad, que se requería una labor Instauratio ab ibis fundamentis. Acción Nacional sería quien daría al país los ciudadanos que necesitaría para transformar la vida de los mexicanos, sería quien señalara los errores, indicara nuevos caminos, limpiaría las administraciones, mejoraría las instituciones, pero sobre todo formaría ciudadanos capaces de ocupar con rectitud y eficacia los puestos públicos.

Hay en Gómez Morin una institución por si misma para “mover las almas” y “salvar a México”.
Por último, quiero cerrar este artículo con algunos párrafos de su primer ensayo, “1915”, no sin antes mencionar que, en estos tiempos de violencia, preocupación, angustia, desesperanza, hartazgo y decepción, tenemos la obligación como panistas de reconocer el momento histórico en el que nos encontramos y hacer un llamado a las nuevas generaciones con el objeto de “hacer algo por México”, como lo hizo Don Manuel y cuyo dolor no es diferente o menor al de 1915.

“1915” “Hace unos cuantos años, en la desazón de un régimen político que agonizaba, un pequeño grupo inicio formalmente la rebelión espiritual contra las doctrinas que entonces y desde hacía tiempo eran verdad obligatoria en México”
“El deber mínimo es el de encontrar un campo común de acción y de pensamiento, y el de llegar a él con honestidad -que es siempre virtud esencial y ahora la más necesaria en México- Y la recompensa menor que podemos esperar, será el hondo placer de darnos la mano sin reservas”.

Los panistas tenemos la auténtica oportunidad. Tenemos que hablar con la verdad, sin espíritu vindicativo, sin fanatismo, sin soberbia. Dar un diagnóstico moral de México, disipar la oscuridad, ofrecer una definición metódica y crítica, «no despreciar la labor pequeña ni arredrarse del fin remoto, graduar la acción de acuerdo con la posibilidad, aunque el pensamiento y el deseo vayan más lejos». Para mover nuevamente las almas, y proponer al ciudadano esa ética del entusiasmo espiritual y la sabiduría práctica que volvió tan fructífera la vida de nuestro fundador.

REFERENCIAS

Gómez Morin, Manuel. (1973) “1915” y otros ensayos. México, D.F: Jus S.A. Recuperado el 22 de marzo de 2019.

Jus, E. (1973). Testimonio en la muerte de Manuel Gómez Morin. México, D. F.: Jus S. A. Recuperado el 19 de marzo de 2019.

Krauze, E. (30 de octubre de 2013). Letras Libres. Recuperado el 22 de marzo de 2019, de https://www.letraslibres.com/mexico-espana/manuel-gomez-morin-una-religiosidad-practica

Krauze, E. (22 de junio de 2015). Letras Libres. Recuperado el 22 de marzo de 2019, de https://www.letraslibres.com/mexico-espana/politica/dos-generaciones-1915-y-2015.

[1] En este Instituto se había formado José Vasconcelos, Pedro Henríquez, Ricardo Gómez Róbelo, personas con las que se relaciono la generación de Gómez Morín, entre los que se cita a los poetas Enrique González Martínez y Ramón López Velarde, los pintores José Clemente Orozco y Saturnino Herrán.  Otros como Torres Bodet y Villaurrutia.

[2] Testimonio en la muerte de Manuel Gómez Morin. Pág 25, par. 4
OPOSICIÓN RESPONSABLE: EL PARADIGMA DEL PAN FRENTE AL PARTIDO DE ESTADO.

OPOSICIÓN RESPONSABLE: EL PARADIGMA DEL PAN FRENTE AL PARTIDO DE ESTADO.

Por Comunicación Social publicado 2019-04-15


POR MARÍA DE LOS ÁNGELES DUEÑAS NAVA
Entre 1943 y 1945, el mundo contemplaba cómo la maquinaria de guerra alemana pasaba de un poderío casi mítico a un absoluto desastre frente a los ejércitos aliados. Durante esos años, un escritor originario de la Birmania colonial de nombre Eric Arthur Blair, desarrolló un texto que anunciaba a Occidente las criminales contradicciones de la Unión Soviética, disimuladas por el silencio cómplice de Churchill y de los estadounidenses mientras concluía la guerra con Alemania. Los años consagraron a Rebelión en la Granja como una novela esencial para la crítica social del siglo XX y a George Orwell, el pseudónimo del escritor birmano, como una de las voces de denuncia más importantes frente a un fenómeno de nuestro tiempo: el totalitarismo. Orwell, un socialdemócrata de escuela marxista, apuntó claramente en su obra los gravísimos peligros de un sistema construido con base en una revolución social creada en las contradicciones e injusticias sociales de los regímenes decadentes. Orwell narra cómo a partir de las reflexiones de un anciano cerdo próximo a morir, los animales heredan el odio frente a las duras condiciones de sus vidas. Las bestias echan a los humanos de la granja y colocan en su lugar a los cerdos que, corrompidos, restauran las penurias del control humano pero ahora sobre una retórica pervertida que consagra los privilegios y la miseria del resto. Como demostraron los mismos soviéticos con los zaristas, o los nazis con los judíos, la retórica de la polarización no produce la justicia social, sino invariablemente degenera en regímenes injustos que desnaturalizan y avasallan la condición humana frente a las pretensiones soberbias de quienes encarnan el Estado. El discurso oficial construye el mito del enemigo natural sobre el cual todas las demás estrategias y acciones están justificadas. El otro se convierte en objeto, despojado de su condición humana, y con ella, de la protección de sus derechos.

México enfrentó a principios del siglo XX un estallido social producto de las contradicciones del porfiriato. No obstante, el producto político de ese movimiento fue un régimen autoritario de partido de Estado alrededor del cual se construyó todo el entramado de la vida pública. La retórica revolucionaria se constituyó en el germen de un sistema político antidemocrático, injusto y profundamente desigual. En ese contexto nación Acción Nacional, para oponer a la dialéctica de la destrucción una vía basada en los principios de la democracia soportados por la esencia moral de la doctrina social cristiana. El autoritarismo revolucionario, deseoso de ideologizar la vida pública del país, comprometió a nuestro país a avanzar por un camino de enfrentamiento con su herencia histórica y con la voluntad democrática del pueblo que peleó en la Revolución por la efectividad del sufragio. Es en este momento histórico cuando la herencia del movimiento de 1915 adquirió naturaleza corpórea en Acción Nacional. Hombres y mujeres de bien de todo México se organizaron no para ganar elecciones, sino para arrebatarle al gobierno la pretensión de secuestrar la historia y la identidad de la Nación con su visión de partido, incompleta e injusta.

En estos días hemos asistido a un momento histórico de grave necesidad: nuestro país, por medios plenamente democráticos, entregó el poder a un discurso de odio que, utilizando las grandes deudas sociales de la transición democrática y aprovechando la inercia de la indignación con el corrupto gobierno previo, ha decidido crear una atmósfera de confrontación para absorber la totalidad de la vida pública. Este mecanismo de desmontaje de las instituciones autónomas, el acoso al Poder Judicial y la persecución pública de medios y comunicadores incómodos ha recibido el nombre de Cuarta Transformación, para equipararlo a los momentos históricos de la independencia de España, la restauración de la república con Juárez y la revolución. Esta pretensión discursiva tiene dos propósitos: convertir a su partido y su ideología en la nueva verdad histórica inapelable, por un lado, y la resacralización del presidencialismo y su liturgia, por el otro.

Es necesario decirle a los mexicanos que el discurso de la cuarta transformación es esencialmente una farsa. Primero, porque de esos tres episodios de la historia nacional aún debe investigarse y escribirse mucho, especialmente desde las aristas que no fueron incluidas en la llamada “historia oficial”. Pero es esencialmente falsa porque no existe una transformación en un proceso que es esencialmente la restauración del régimen de partido de Estado. No existe un cambio en lo que es en realidad la reconstrucción del presidencialismo. Frente a un discurso donde el adversario es enemigo, donde la crítica es ataque y donde la voluntad del Presidente es palabra mesiánica, Acción Nacional debe entender su papel como garante de las libertades democráticas, la estabilidad económica y los contrapesos legales. El PAN debe abandonar sus revueltas intestinas para concentrarse en la recuperación del discurso público frente al altavoz totalitario que el nuevo gobierno pretende constituir como atalaya de la verdad única. Considero que la ruta para que el PAN se convierta en una oposición responsable pasa por un derrotero de tres estaciones: la recuperación de la identidad doctrinal, la defensa de las ramas legislativa, judicial y autónoma del poder frente al avasallamiento del nuevo partido de Estado, y la toma de una posición proactiva junto con la ciudadanía para evitar que el nuevo gobierno siga marcando la pauta de los asuntos públicos.

Frente al discurso de confrontación del gobierno, el PAN debe defender la bandera del Bien Común adherido a la vida pública. Frente al paternalismo coactivo de sus programas sociales, el PAN debe proponer políticas públicas a partir de la subsidiariedad que devuelva autonomía y dignifique a las personas. Frente al asfixiante control estatal que se pretende en los gobiernos locales, el PAN debe impulsar la solidaridad como articulador del federalismo, del municipalismo y de la vida pública. Frente a la mitificación del Estado y del caudillo, el PAN debe devolverle a la persona su papel central como objeto y fin de toda la actividad política. Sólo rompiendo mediante medios democráticos la retórica populista, podremos darle a México las respuestas que demanda en esta modernidad en la que cuesta trabajo identificar cada acontecimiento. En su primer prólogo a su obra Los Orígenes del Totalitarismo, Hanna Arendt escribe: “La corriente subterránea de la Historia occidental ha llegado finalmente a la superficie y ha usurpado la dignidad de nuestra tradición. Esta es la realidad en la que vivimos. Y por ello son vanos todos los esfuerzos por escapar al horror del presente penetrando en la nostalgia de un pasado todavía intacto o en el olvido de un futuro mejor.” Acción Nacional no puede refugiarse en su mítica historia democrática, ni celebrar permanentemente sus triunfos electorales presente o futuros. No puede cruzarse de brazos esperando que fracasen mágicamente las estrategias del partido oficial. Acción Nacional debe convertirse en la oposición responsable que rescate la vida pública, ofrece alternativas viables y enfrente la retórica con honradez, congruencia e inteligencia. México se merece la mejor versión del PAN y de nosotros mismos.
PLAN NACIONAL DE SALUD… ¿SUEÑO O REALIDAD?

PLAN NACIONAL DE SALUD… ¿SUEÑO O REALIDAD?

Por Comunicación Social publicado 2019-04-15


POR RAÚL ACOSTA PÉREZ
La salud siempre ha sido un tema prioritario para el desarrollo y crecimiento de los países. Especialmente para nuestro país y para nuestro estado, ha representado un gran esfuerzo y un gran logro, el contar con sistemas que brindan atención pública y gratuita para la población.

El pasado 14 de diciembre de 2018, el jefe del ejecutivo federal y el Dr. Jorge Carlos Alcocer Varela, Secretario de salud del gobierno federal, presentaron el “Plan Nacional de Salud 2019-2024”.  En donde se destaca el anuncio de un aumento al presupuesto de 50 mil millones de pesos más, respecto al del año pasado. Además de la intención de una transformación profunda en cuanto a la operatividad, organización y financiamiento de los principales sistemas públicos de salud. De igual manera mencionó un claro objetivo general y otros particulares, que muestro en la siguiente diapositiva, elaborada por la propia dependencia federal.

Hablar de salud es muy complejo, y lo es aún más, abordarlo desde la perspectiva del ejercicio público, ya que hay que entender, que los sistemas de cobertura, y la propia secretaría de salud, son sólo una pequeña parte del gran engranaje necesario, para llevar los servicios sanitarios al alcance de la población.

Desde su propia definición según la “Organización Mundial de la Salud” la salud se define como “El Completo Estado de Bienestar Físico, Psicológico, Social, y no solo la ausencia de la enfermedad”.

Como pueden ver, el alcanzar el bienestar dicho en la definición, puede incluso rayar en lo utópico, y queda muy claro, que para alcanzar un estado en general “saludable”, se necesita mucho más que sólo “buenos” servicios de atención médica.

Creo en lo personal, que los objetivos plasmados en el plan de trabajo presentado por el nuevo gobierno federal, son la ilusión de un sistema ideal de salud en México, pero para lograr éstos objetivos, en definitiva se requiere de un largo proceso, el cual tiene que atacar las principales amenazas de nuestro sistema de salud, las cuales no tienen que ver únicamente con su estructura y administración.

Es claro que como médico y como mexicano, deseamos y luchamos por que podamos construir un sistema sanitario como el que plantea la nueva administración, pero también hay que ser claros que como buenos profesionales, debemos partir de una realidad tangible y medible, para así poder ofertar una solución o un pronóstico al alcance de nuestras realidades, ya que si no es de esta manera, pudiéramos ofrecer falsas ilusiones, lo que resultaría en una grave irresponsabilidad cívica y profesional, y creo que éste plan de trabajo así como sus objetivos, distan de la realidad.

Si bien es cierto, que gran parte de la inconformidad de los usuarios de los sistemas, es por la falta de personal, insumos, y medicamentos, hay que aclarar, que esto se debe a una sobresaturación de los servicios que brindan atención, y actualmente es mayor la demanda de los mismos, que la oferta de las instituciones. Otra realidad, es que los sistemas de atención, operan como sistemas “reactivos”, es decir, que ante la ocurrencia de un evento adverso a la salud, estos tratan en medida de sus posibilidades de resolver y mitigar la amenaza, y repito, hoy las instituciones se encuentran rebasadas en cuanto a demanda y no es suficiente la capacidad de reacción de las mismas.
En este sentido, la lógica nos llevaría a priorizar las principales amenazas a la salud de los mexicanos.

La principal amenaza sanitaria actual en México y en el mundo son las enfermedades asociadas a obesidad, así mismo ocupamos los primeros lugares de población obesa en el mundo, tanto infantil como en adultos.
En nuestro país las tres principales causas de muerte en orden de prevalencia fueron:
1.- Diabetes (17 %)
2.- Infarto agudo al miocradio (14 %)
3.- Tumores malignos  (14 %)
Y cada una de estas se encuentra altamente relacionada con la obesidad como uno de los principales factores de riesgo para adquirirlas.

Según datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2012 (ENSANUT), el país se encuentra en lo que describe como un “proceso de transición” donde durante las últimas tres décadas, la población presenta un aumento inusitado de sobrepeso y obesidad, la cual afecta a todas las edades, en todas las regiones, en zonas rurales y urbanas del país, transición durante la cual, su velocidad de incremento ha sido una de las más altas en el mundo.
En la ENSANUT 2012 se evaluó a 38,208 personas que representan a más de 69 millones de mexicanos, se evaluaron de acuerdo a los criterios diagnósticos que establece la OMS en base al Índice de masa corporal (IMC). La prevalencia de sobrepeso y obesidad en adultos fue de 71.28%, porcentaje que representa a 48.6 millones de personas. Desde el punto de vista económico habrá que preguntarse ¿Quién se hará cargo de los gastos que genere el tratamiento?… en México la prestación de servicios de salud en el primer, segundo y tercer nivel de atención, están a cargo del IMSS, ISSTE, Secretaría de Salud, SEDENA, PEMEX, aseguradoras y hospitales privados, todos estos con  diferente distribución y número de derechohabientes, a continuación presento una gráfica de ENSANUT 2012 la cual nos muestra esta distribución
 
¿Cuánto le cuesta a México la obesidad?… en 2008 los gastos atribuibles a la obesidad en nuestro país fueron de 42,000 millones de pesos, esto equivale al 13% del gasto total en salud, curiosamente en la misma encuesta se observa, que a pesar de la alta prevalencia, en el plano nacional, solo se detecta a 30% de la población con este problema y de ellos únicamente el 50% refiere haber recibido algún tratamiento médico. Por lo que podemos pensar que esto es solo “la punta del iceberg”, los datos también arrojan que la mayoría de las personas que presentaron obesidad, no cuentan con ningún tipo de seguridad social, seguidos de los derechohabientes del seguro popular.

Nos encontramos ante un serio problema de salud pública, que de no atenderse pronto traerá consigo algo catastrófico, en el solo aspecto económico, para el año 2017 los costos directos del tratamiento de la obesidad ascendieron a 101,000 millones de pesos, 101% más respecto al 2008.

Hago ésta reflexión, tomando en cuenta los objetivos del plan nacional de salud, solamente mencionando de manera escueta, la principal amenaza que tiene nuestro sistema de salud, si hacemos un análisis detallado de cada uno de los padecimientos que se atienden en las unidades, veremos una realidad más crítica en cuanto a los costos y repercusiones sociales. La intención de éste análisis no es descalificar la intensión de la nueva administración, sino que se trata de acercarlos un poco a la realidad que vive nuestro país en cuanto a salud pública, y así darnos cuenta que el llegar a esos objetivos está  muy lejos de la realidad y de las prioridades de nuestro sistema de salud.

Para concluir, podemos darnos cuenta, en base a la estadísticas, que las principales causas de mortalidad y prevalencia de enfermedades asociadas a obesidad, son las que causan saturación de los servicios de salud, y que son consecuencia de una situación totalmente prevenible, el plan nacional propone seguir manteniendo un sistema reactivo de salud, y creo que dado el escenario actual, la estrategia se debe basar en la prevención primaria, que nos permita evitar que los pacientes con éste problema, desarrollen complicaciones secundarias con altos costos económicos y sociales para nuestros sistemas de salud, y de ésta manera, se pueda ahorrar en cuanto a la atención de problemas secundarios, y aplicar el recurso en otras actividades igual de necesarias que la prevención, ya que bajo éste esquema y con el pronóstico estadístico, podemos predecir que los servicios nunca serán suficientes.

Se dijo durante la campaña, que la oposición a López Obrador, de manera infundada, lanzó la acusación de que su discurso estaba lleno de demagogia, si entendemos que el demagogo altera la percepción de la realidad, para dañar la imagen de las instituciones, y propone soluciones que vagan en la ilusión, creo que en el plan nacional de salud, nos encontramos ante un ejemplo claro de la estrategia política que negaron poner en práctica.

Me gustaría dar el beneficio de la duda, y confiar en la formación y la buena intención del titular de la secretaría, no puedo juzgar, ni asegurar que desconoce la realidad y las prioridades del sistema de salud, incluso creo que se las dio a conocer al presidente, pero es claro, que la estrategia política de la demagogia, pesa más para éste gobierno, que la objetividad técnica para sacar a México adelante.

Aunque se logren los objetivos del plan nacional, creo que el acierto para los mexicanos, no sólo debe ser el garantizarle la atención cuando éste sufra de alguna complicación, sino el garantizarle una intervención oportuna e integral, para evitar que adquiera complicaciones.

El éxito de un sistema público de salud, no se mide solamente en su capacidad de reacción, si no en su capacidad de prevenir y adelantarse a los hechos.
 
Referencias:
A.C., I. M. (2012). Kilos de Más, Pesos de Menos, Los costos de la Obesidad en México. México D.F.: IMC.
Laura J. Martin, M. M. (17 de Agosto de 2014). Biblioteca Nacional de Medicina de los EE.UU. Obtenido de Medline Plus: http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/007297.htm
Pública, I. N. (2012). Encuesta Nacional De Nutrición 2012. ENSANUT 2012, 31-32.
Salud, O. M. (Mayo de 2014). Organización Mundial de la salud. Obtenido de http://www.who.int/features/factfiles/obesity/es/
Salud, O. M. (enero de 2015). Organización Mundial de la Salud. Obtenido de http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs311/es/
LA CUARTA DICTADURA

LA CUARTA DICTADURA

Por Comunicación Social publicado 2019-04-15


POR XAVIER AZUARA ZÚÑIGA
En la Historia Política de nuestro país, han existido 4 grandes Dictaduras mexicanas: La de Antonio López de Santa Anna, quién en la vorágine de poder ocupo la Presidencia de México 11 veces. La de Porfirio Díaz, quien ocupó la Presidencia de México durante más de 30 años hundiendo en la pobreza al sector social del país y la Dictadura Perfecta, esa que estuvo más de 70 años gobernando este país hasta que la victoria democrática de Acción Nacional, logró cambiar la historia.
Hoy, somos tristemente testigos de una Cuarta Dictadura que en menos de veintitrés días ha intentado destruir las instituciones y centralizar el Poder.
Las acciones del Gobierno Federal han probado que la creencia de “al diablo las instituciones” no es cosa del pasado. Veintitrés días le costó al pueblo de México, darse cuenta de la mentira que representa esta Transformación de Cuarta.  Veintitrés días le basto a Morena para intentar desmantelar las instituciones, vulnerar los contrapesos al Presidente, militarizar al país y centralizar el poder y los recursos económicos.
Veintitrés días fueron suficientes, para que Andrés Manuel intentara doblegar la Soberanía de los Estados y violar descaradamente el Pacto Federal, al quitarle recursos a los gobiernos locales y dárselos a los súper delegados con fines netamente electorales.
Ahora, a más de cien días del inicio de este nuevo Gobierno Federal, podemos decir que aquí ha estado, está y aquí seguirá estando Acción Nacional para señalar todas y cada una de las trampas, las maromas, los acuerdos en lo oscurito, y demás cochinadas que aprendieron bien, de aquél régimen que tanto criticaron en campaña.
Hoy quiero decirles a las ciudadanas y ciudadanos preocupados por el rumbo que le quieren dar a este País que no tengan miedo, estamos comprometidos a dar la batalla por la libertad y la justicia, estamos comprometidos a trabajar hombro a hombro con cada uno y cada una.
A los campesinos que están ahí afuera, les digo que Acción Nacional levanta la voz junto con ustedes. A todas y todos los servidores públicos que han sido despedidos injustificadamente por ésta Cuarta Dictadura les decimos que Acción Nacional irá hasta las últimas consecuencias por que se respeten los derechos laborales.
A las mujeres, a las madres solteras, a los grupos vulnerables, a los Rectores de las Universidades, a nuestros científicos, a nuestros deportistas, a las Organizaciones de la Sociedad Civil, y a todas y todos quienes trabajan en causas justas que se han visto afectadas por el mal planteamiento de lo que es sin duda un Presupuesto asistencial, regresivo, clientelar y poco transparente aprobado por Morena, quiero decirles que fue precisamente por estos motivos que  Acción Nacional no votó a favor del mismo.
Ante la evidencia de que la esperanza de millones de mexicanos de un futuro con más oportunidades y mejores empleos, quiere ser reducida al clientelismo y la cooptación, al más puro estilo de esta Cuarta Dictadura, hemos redoblado esfuerzos. No lo vamos a permitir. Seguiremos escuchando y llevando la voz de quienes no son escuchados, de a quienes se quiere acallar.
Ya lo decía don Manuel Gómez Morín “El valor, el gran valor consiste en conocer de antemano la inagotabilidad de la acción y en seguir obrando con fe en la eficacia del bien alcanzado cada día”.
Juntos, somos la oposición que denunciará y señalará el agandalle, la incongruencia y el enorme retroceso al que exponen al País con sus medidas populistas. Juntos, continuaremos en este camino inagotable de trabajo del que hablaba el fundador de Acción Nacional, por nuestra democracia, por las libertades de todas y todos.  Contamos contigo, cuentas con nosotros.
LOS DERECHOS DE LAS MUJERES EN MÉXICO: LOS PELIGROS DEL POPULISMO

LOS DERECHOS DE LAS MUJERES EN MÉXICO: LOS PELIGROS DEL POPULISMO

Por Comunicación Social publicado 2019-04-15


POR JOSEFINA SALAZAR BÁEZ
Lograr el reconocimiento constitucional de los derechos de las mujeres en México ha sido el resultado de largas luchas sociales, políticas, culturales, parlamentarias y de vida que solo pueden explicarse por la determinación de mujeres que, sin importar su condición o ideología, han concentrado sus esfuerzos en la construcción de una sociedad igualitaria entre hombres y mujeres.

La paridad de género en el Poder Legislativo que hoy nos hace sentir tanto orgullo como país, fue posible gracias al esfuerzo de muchas mujeres de todos los partidos que, desde hace décadas, hemos venido insistiendo en la necesidad de reconocer en la Constitución y las leyes, esa realidad social en la que hombres y mujeres debemos tener igualdad de oportunidades y derechos.

Fruto de la reforma constitucional de la paridad de 2014, en este 2019 por fin contamos con una integración paritaria en el Poder Legislativo Federal y Locales. En el Congreso de la Unión de 500 curules en la Cámara de Diputados 241 son mujeres, lo que constituye el 48%; mientras que en la Cámara de Senadores de 128 curules 63 son ocupadas por mujeres, un 49%. En los congresos estatales de 1,113 legisladores, 549 son mujeres, es decir, un 49%.

Sin embargo, estas buenas noticias contrastan con otros cargos de elección popular en los que prevalecen asignaciones asimétricas del poder en el acceso de las mujeres a algunos cargos. Por ejemplo, de todos los ayuntamientos del país solamente el 14% son ocupados por mujeres; de 32 estados en la república, solamente uno tiene gobernadora; y en la conformación de varios gobiernos estatales su presencia es reducida, tal es el caso de San Luis Potosí, donde en un gabinete legal compuesto por 17 secretarías, solamente 3 de ellas son encabezadas por mujeres, esto es, un 17%.

Es evidente que es necesario seguir trabajando en el empoderamiento femenino, en la apertura de mayores espacios en los partidos políticos a la participación de las mujeres y mayores asignaciones presupuestales a capacitación y formación política femenil, para que cada vez más mujeres reciban el sufragio pasivo en los espacios de poder público.

Pero hoy enfrentamos nuevos desafíos que no esperábamos, que no tienen que ver solo con las fórmulas de acceso al poder y que es indispensable hacerlos visibles porque están amenazando de una manera frontal los derechos de las mujeres de a pie, esos que se creían superados, pero que con el triunfo electoral de la autodenominada “Cuarta transformación”, han sido puestos en entredicho y cuya vigencia corre peligro, ante lo que pareciera una acción deliberada de desmantelar el andamiaje institucional que se construyó para mejorar la calidad de vida y las oportunidades de las mujeres durante los últimos años.

Como es de dominio público, varios programas dirigidos a la erradicación de la violencia contra las mujeres sufrieron una merma considerable en las asignaciones presupuestales, pero adicionalmente, hubo dos graves decisiones asumidas de forma directa por el presidente Andrés Manuel López Obrador que constituyen dos agravios severos a la integración laboral y el respeto a la integridad de las mujeres.

Me refiero, por supuesto, a la determinación de reducir sustancialmente (al menos un 30%) los fondos asignados al programa de “Estancias infantiles”; y la suspensión de las convocatorias para obtener subsidios a las organizaciones de la sociedad civil que mantienen en funcionamiento los albergues para mujeres que han sido víctimas de violencia.

En el primer caso, hubo una vaga denuncia generalizada del presidente de la república sobre una supuesta corrupción en el programa, la cual por cierto, nunca se acompañó de las pruebas de respaldo, tampoco se interpusieron las denuncias correspondientes y mucho menos se presentaron públicamente los responsables (particulares y servidores públicos) del presunto peculado, pero en contrasentido, la factura de esa autoritaria y arbitraria decisión se le transfirió a las madres trabajadoras que de golpe se quedaron sin la posibilidad de contar con un lugar adecuado para encargar el cuidado de sus hijos mientras trabajan. Así, la “cuarta transformación” negó a millones de mujeres la posibilidad de trabajar duro para sacar adelante a sus hijos.

En el segundo, nuevamente ocurrió una decisión generalizada, arbitraria y unilateral del titular del Poder Ejecutivo Federal, esta vez consistente en anunciar a través de declaraciones públicas primero, y posteriormente en un memorándum oficial, que giró instrucciones a todas las dependencias gubernamentales para cesar toda entrega de recursos públicos a cualquier tipo de organización sindical, no gubernamental o de la sociedad civil, bajo el falso argumento de que operar esas funciones es una responsabilidad del gobierno y que el intermediarismo permitió que se formaran sistemas de corrupción.

Esta equivocada visión de las cosas, no distinguió ningún caso en lo particular y de esa manera resultaron afectados por la medida, los albergues que se encargan de dar alojamiento a mujeres que han sido víctimas de violencia grave y necesitan un refugio. Estos espacios son vitales, ya sea para esconder la identidad de una mujer y evitar un ataque por parte de su agresor o bien porque en esos centros de ayuda que funcionan gracias a la vocación y entrega de otras mujeres, se articulan redes de apoyo que les permiten a las víctimas de violencia resistir unidas y con más y mejores herramientas para erradicarla de sus vidas y las de sus hijos.

Al igual que con las estancias infantiles, el gobierno anunció que entregará el subsidio existente de forma directa a las mujeres que requieran los servicios de los refugios para víctimas de violencia.Es decir, a la necesidad de las mujeres de protección a la integridad física, asistencua terapeútica, asesoría legal, y acompañamiento y redes de apoyo, el gobierno federal responderá con una transferencia económico que lejos de resolver ninguna de las complejas aristas de la violencia, además colocará a las mujeres en mayor propensión y vulnerabilidad, porque las parejas violentas podrían seguir cometiendo esa conducta, pero ahora además despojando a las mujeres del dinero que reciban.

Otro aspecto verdaderamente penoso de estos atropellos, es que el presupuesto para ejercicio fiscal 2019, en el que se restringieron estos fondos dirigidos a garantizar el pleno ejercicio de derechos de las mujeres, contó con el voto de las mujeres de Morena, quienes a pesar de formar parte de “La Legislatura de la paridad de género”, no tuvieron empacho en congraciarse con el presidente, aún cunado ello implicaba traicionar el primer mandato de su representación política: ser mujeres y legislar en beneficio de las mujeres.

Detrás del desmantelamiento de programas institucionales que son políticas públicas orientadas a la atención de problemas sociales, se encuentra la evidente intención de López Obrador de sustituir las acciones del gobierno por programas clientelares que no rindan cuentas del dinero que manejen y en los que los objetivos, las metas y las reglas de operación, resultan prescindibles frente a la rentabilidad política que de ellos pretende obtener él y su partido.

Quienes creemos en una política humanista y en el principio de subsidiariedad, sabemos que el gobierno que hoy tenemos no aprecia el esfuerzo de la sociedad civil porque es de corte estatista y clientelar. Nosotros reafirmamos que seguiremos luchando por tanta sociedad como sea posible y tanto gobierno como sea necesario y que las políticas públicas pueden tener distintos enfoques, pero lo que no es negociable es que en todos los casos deben respetar los principios de dignidad humana, libertad política y democracia participativa.

Esos valores democráticos con los que el PAN nació, deben ser retomados y abrazados como las banderas que nos acompañen en la lucha contra este populismo autoritario que amenaza la libertad, el desarrollo y los derechos de las mujeres en nuestro país.

Si cerramos los ojos frente a la misoginia del gobierno y no hacemos nada frente a sus abusos, retrocederemos décadas en la lucha por lograr la igualdad sustantiva entre hombre y mujeres. Si no defendemos lo que las mujeres tenemos y que nadie nos regaló porque lo ganamos luchando, perderemos los avances alcanzados, y lo peor: aceptaremos que nuestras hijas y las hijas de nuestras hijas deban vivir en un país que dejó morir su democracia.